sábado, 15 de febrero de 2014

Pues ya estoy aquí



Pues ya estoy en Madrid. Bueno, siendo exactos, en Pozuelo de Alarcón, que será mi «humilde morada» durante los próximos meses. De momento, este invierno solo es ligeramente más lluvioso que en Las Palmas, y la diferencia de temperaturas entre el día y la noche es algo más notoria, pero tampoco es que sea para tirarse de los pelos. ¡Me han timado! Yo quería frío del de verdad, y venía hasta con miedo a venir poco abrigado. Pues na de na de na. 

Dirán los lugareños: «Este canario está loco», pero ande yo caliente —o mejor, frío—, ríase la gente. Acostumbrado como estoy a las temperaturas estables rondando los 20ºC durante prácticamente todo el año, y a tener que subir a la cumbre para experimentar frío de verdad —y raramente baja de los 5ºC—, para mí esto es toda una experiencia nueva. Igual que el vivir por mi cuenta —bueno, en una casa compartida, pero ustedes me entienden— y ser yo el único responsable de qué compro, cuánto y por qué.

De momento lo que estoy es cansado. El ajetreo de los últimos días —despedidas, compras de última hora, papeleos...— se ha sumado al miedo que me dan los viajes en avión, y creo que a mi espalda aún le queda un tiempo para terminar de descontracturar todos esos productos de la tensión acumulada. El primer día, de hecho, estuvo ligeramente nublado por una descomposición general de mi estado general y un cansancio atroz, que se ha ido aliviando progresivamente pero aún sigue ahí, acuciado —supongo— por lo grisáceo de los días, que aunque me gusta, es capaz de sumirme en una leve pero cómoda melancolía, de esa que tanto gustaba a Machado —y no quiero con esto compararme a tamaña luminaria de las letras españolas.

Pero poco a poco espero ir cogiendo soltura y energía para enfrentarme a los nuevos retos de esta etapa que empiezo: buscar algún trabajillo que me permita engrosar un poco el colchón monetario con el que me he venido, hacer algo de turismo, que nunca viene mal, y la famosa tournée por los hospitales madrileños en busca del elegido —o no, quizás no esté aquí mi futuro profesional, ¿quién sabe?—. Intentaré tener algo más de fundamento —«ser más responsable» en canario básico— y actualizar este blog con más asiduidad y aprovechar para contar a quien tenga a bien leerme cómo va esa gira hospitalaria y qué cosas voy descubriendo. 

Y aunque hace tiempo que no lo digo, sobre el resto... ya MIRaremos.


PD: Aprovecho para agradecer a mi amigo Imanol por recordarme este tema de Bunbury con el que me deseaba suerte en este periplo. ¡Gracias!

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