viernes, 28 de junio de 2013

Semana 1 - Traumatología terminada. Hematología.


La Traumatología es una asignatura de importancia media-baja para el MIR. Suelen caer una media de 8-9 preguntas, mayoritariamente de fracturas y luxaciones (incluyendo sus complicaciones y tratamientos), así que en eso me he centrado más, siguiendo el planning de la academia.

He llegado a aceptar que mi concentración es la que es, y probablemente sea así constantemente, fluctuando según lo amenazante que vea la asignatura. Probablemente, los tutores de la academia quieran colgarme por decir esto, pero yo sé por experiencia propia que agobiarme no sirve de absolutamente nada. Cumplo el calendario, me da tiempo a mirarme los temas dos y hasta tres veces cuando me tocan.
  1. Lectura comprensiva y subrayado (cuando no lo haya hecho).
  2. Relectura y confección de tablas recordatorias o comparativas, esquemas y reglas mnemotécnicas (o énfasis en las aportadas por el manual).
  3. Repaso del tema, centrándome en lo más importante.
  4. Cuando me sobra tiempo, me miro las preguntas de años anteriores.
Y sí, la Traumatología sigue sin entusiasmarme. Siempre que se entiende una cosa, parece que uno la mira con otros ojos, eso también es cierto; pero aunque ahora me cause menos rechazo, sigue sin ser santa de mi devoción. 

Pero he empezado con algo que sí me gusta, y bastante más, sin duda. La Hematología. Ya comenté en Ya veremos cómo es una asignatura que me estudié para que luego no me preguntaran y que eso hizo que mi relación con ella se volviera una cuestión de honor; y le cogí cariño. Es de mayor importancia que la otra, así que me la estudio durante más tiempo, y hay más materia que saberse mejor; pero como me la sé relativamente bien, quitando algunas cosas que las pasé bastante por encima y ahora debo saber más detalladamente, me siento como repasando.

Espero que esta sensación no sea un exceso de confianza y al final me vea "traicionándome" a mí mismo y fastidiándola en el examen (tengo auténtica obsesión con el confiarme demasiado al sentir que me va bien, y me miro y me remiro las cosas con ese miedo). 

Pero bueno, aún es bastante pronto para decir nada. Faltan unos siete meses... Ya MIRaremos.

PD: Y como regalo, una pregunta MIR de Trauma (la imagen de arriba, obviamente, no tiene nada que ver).

Una paciente de 71 años sufrió en el día de ayer una caída accidental sobre su mano y fue diagnosticada de una fractura de Colles que se trató de forma conservadora con un yeso. Acude a Urgencias por sentir mucho dolor en el brazo y la mano, no poder mover los dedos y disminución de la sensibilidad. A la exploración, se encuentra una coloración aceptable y un relleno capilar normal, pero los dedos están hinchados, la movilidad activa es prácticamente nula y la pasiva genera intenso dolor. ¿Cuál debe ser su actitud?
  1. Observación en urgencias.
  2. Administrar diuréticos y analgésicos y esperar evolución.
  3. Retirar el yeso, administrar diuréticos y analgésicos, elevar el miembro, valorar la presión intracompartimental, y si no mejora hacer una osteosíntesis del radio.
  4. Retirar el yeso, administrar diuréticos y analgésicos, elevar el miembro, valorar la presión intracompartimental, y si no mejora hacer una fasciotomía urgente.
  5. Drenaje urgente de derrame seroso.

martes, 25 de junio de 2013

Semana 1 - Traumatología y poca concentración






Sí, empezamos por la Traumatología. Y no es ningún secreto que no me entusiasma mucho el tema, la verdad. No solo eso, sino que mi base de Traumatología tampoco es la mejor del mundo. Es una de esas asignaturas que en mi facultad pasan "de lado". Sí, alguna cosa sabes, pero tampoco era tan difícil aprobarla como para que uno se metiera en sus entresijos hasta el punto de dominarla.

Pero es que la asignatura, al menos para el MIR, es relativamente sencilla, y muchas cosas, aún sin saberlas, me suenan. Y eso en mí es una bomba de relojería para la distracción absoluta: las cosas tienen que sonarme a nuevas para que yo pueda ponerme a mirarlo con determinación. Si le sumamos que no me entusiasma especialmente, que me he cambiado de casa y que tengo unas ganas de irme de vacaciones mucho mayores que cualquier otro año —sí, mi amígdala cerebral tiene la tendencia de llevarle la contraria a la realidad—, pues aquí me ven, escribiendo una entrada del blog cuando debería estar mirándome por tercera vez la traumatología y la ortopedia infantil.

Pero les seré sincero, y quizás estoy pecando de exceso de confianza: no es tan complicado... Excepto los datos pequeños, que por mucho que ahora me los aprenda a la perfección acabaré olvidando hasta que me vuelva a tocar la asignatura, la mayoría de las cosas son datos anecdóticos o cosas que he visto y que ya respondo de forma automática. Y como dicen en la academia, esto es más MIRicina que Medicina, por lo que hay cosas que verás hasta la saciedad y que, aunque en la realidad sea más complicado, en el examen es sota-caballo-rey.

  • Pie cavo - exploración neurológica detallada
  • Adolescente obeso con cojera - epifisiolisis femoral proximal
  • Deterioro neurológico, insuficiencia respiratoria y petequias difusas en mitad superior del cuerpo tras fractura de hueso largo - embolia grasa.
Y así muchas otras parejas bastante automáticas. El temor es a que pregunten las otras cosas, a que de pronto haya un detalle que uno haya dicho: "Nah, esto no cae casi nunca...", y caiga... Así que, por si acaso, dejo de procrastinar, que no debo, y vuelvo a mirármelo todo una vez más, por lo que pueda pasar.

martes, 18 de junio de 2013

Ahora toca MIRar


Tras más de tres años hablando de mi vida como estudiante de Medicina en Ya veremos, me encuentro ahora al pie de una nueva escalera. Una más rápida, no de seis años, pero de seis meses, para enfrentarme a la primera gran prueba de lo que será mi vida profesional: el examen de acceso a la formación sanitaria especializada, el tan temido “MIR”. El próximo mes de enero de 2014 me enfrentaré a mi primer examen como médico y no como estudiante. El medicoblasto ha terminado de diferenciarse y es ahora un “medicocito”. No es más que un estadío intermedio antes de comenzar otro proceso nuevo, el de convertirme en especialista, pero como se dice en esto de la citología, estoy ya comprometido con la línea celular. Y es un compromiso que, como saben, abrazo con gusto.

El 24 de junio, el próximo lunes, empiezo lo que la academia llama “fase de consolidación”. Esto significa 10 horas diarias. Yo, rebelde sin causa, me encargaré diligentemente de condensarlas en la medida de lo humanamente posible por el bienestar de mi hipocampo, que se me recalienta rápidamente y podría acabar yo con serias lesiones neurológicas. Y no, no es la idea.

Probablemente, el ritmo al que actualice variará enormemente dependiendo de la fase en la que me encuentre del estudio, la dificultad relativa de cada asignatura y el grado de compromisos que tenga aparte de éste. Pero concibo el blog como una válvula de escape, como ha venido siendo durante estos años. Todo el que quiera acompañar a un servidor en esta odisea, será bienvenido.

Dije “ya veremos” y ya hemos visto. Ahora toca poner aún más atención: después de ver, toca MIRar.

domingo, 9 de junio de 2013

Fin de exámenes


Se han acabado los exámenes. Queda solo una presentación que no es determinante, porque la asignatura está ya aprobada de antemano. Y no me lo creo, me resisto a creérmelo. De hecho, hasta que no tenga el comprobante del banco que me servirá como título hasta que a las administraciones españolas tengan a bien darme el título, no me lo creeré. Siempre pueden pasar cosas inesperadas.

Pero tengo que afrontar una cosa. Y es que esto está más cerca cada vez. Que ya no me queda prácticamente nada. Que ahora salto al vacío... o mejor dicho, al batiburrillo del MIR. Hace algo más de tres años dije "Ya veremos...". Y parece que sí. Que a falta de un par de semanas y que no me peguen sorpresas desagradables, dentro de poco podré decir que soy médico sin miedo a equivocarme o a caer en el intrusismo profesional.

Ya hemos visto que las cosas han salido bien para este medicoblasto, o promedicocito ya. Dentro de nada, médico de pleno derecho.

Gracias por estar ahí.