martes, 15 de enero de 2013

Especialidades que nunca pensé que me gustaran


El MIR está a la vuelta de la esquina para los compañeros que terminaron el curso pasado, y cada día toca más de cerca, porque por esto de la cercanía generacional, tienes amigos cada vez más cercanos examinándose. Y empieza uno a imaginarse por dónde irán los tiros una vez hayan sacado un número de plaza. De algunos uno tiene claras sus intenciones, y de otros las aventura. Sea como sea, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida; y de pronto, el tipo callado y aburrido del fondo se hace pediatra, o la que respondía todo en psicología y psiquiatría con auténtico amor acaba de traumatóloga. A fin de cuentas, ¿quién dijo que la gente cabe en compartimentos estancos?

Y eso me ha hecho pensar en que hay determinadas especialidades que, al entrar en la carrera, ni se me pasaban por la cabeza, incluso justo antes de comenzar a tener contacto directo (en clases y prácticas) con ellas, y es interesante que te sorprendan. Es más, aquellas que me han sorprendido gratamente me hacen sacar una sonrisa más frecuentemente que aquellas que siempre me han gustado. La confianza da asco, ya se sabe; y las ideas que no son nuevas, aunque son cómodas, suponen poca sorpresa.

Dándole vueltas a la cabeza, me han venido a la memoria gratas sorpresas que me llevé de algunas especialidades que no me planteaba y que, aunque no sé si me dará el arrebato y tiraré por ellas, serán siempre agradables de estudiar y revisitar.
  • Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (ya no me atrevo a provocar la ira de Jomeini): Cuando entré en la carrera, la publicidad para los aspirantes a estudiantes de medicina era que faltaban anestesistas. Y la verdad es que a mí plin, yo dormía en Pikolín, y a mí eso de estar sentado oyendo los "pipipi" de una máquina como que no. Claro, que yo no me esperaba que aquello tuviera tanto meollo. Que si farma parriba y pabajo, que si una purriá de fisiología, que si de todo un poquitillo, que si el pre- el intra- y el posoperatorio, que si reanimación... y no hablemos ya de mi fascinación personal por el estudio del dolor. Sí, soy un friki total de eso, y es ver una escalera y entrar en trance. Exageraciones aparte, si hay una que me ha sorprendente y que practicó un total hachazo a los prejuicios con los que entré, es esta disciplina.
  • Cirugía General: Lo reconozco. Yo, que siempre he sido "de médicas" hasta la muerte, tengo cierta debilidad por los omentos, las asas intestinales, los plastrones, los "baipases" gástricos, los hígados y toda la vaina. No me pregunten por qué, quizás sea porque por quirúrgica que sea tiene mucho de "médico" (el diferencial del abdomen agudo y estas cosas tan bonitas de estudiar); pero mis viajes al País de las Maravillas han sido casi siempre interesantes y me han dejado, en general, un buen sabor de boca.
  • Otorrinolaringología: ¿Qué sé yo? Si hay una sorpresa inexplicable para mí, es la que me dio la ORL. Yo entré por allí a sabiendas de qué cosas había por el patio, y al ver cómo estaba, incluso sin ser distinto de lo que yo pensaba, me entusiasmó enormemente. Tiene que ver seguramente que caí en manos de un otorrino muy amante de lo suyo, con mucho afán por explicar, y que sabía exprimirle lo bonito a todo lo que comentaba. Y es ahora, y las tantas y tantas otoscopias rutinarias que hago en la consulta de atención primaria me resultan menos pesadas y más interesantes de lo que yo pensaba que serían antes de pasar por aquellos lares hospitalarios.
  • Hematología y Hemoterapia: Mi gusto por esto de la sangre tiene historia, y no, no es por eso de que juegue a juegos de rol de vampiros. Tiene más que ver con mi orgullo. Resulta que en un examen de Patología General entraba, en principio, el temario de hematología, y como para ese parcial tenía tiempo, bien que me la estudié, con toda su patogenia, su fisiopatología y demás detalles que explica maravillosamente mi admiradísimo Dr. Pérez Arellano. Pues no cayó, y de la rabia que me dio, se quedaron grabados los anchos de distribución eritrocitarios, los índices reticulocitarios y las leucemias mieloides. Así, cuando llegó la asignatura de "Hemato" per se y las prácticas, quizás por el orgullo herido y el conocimiento que había adquirido y había sido negligido, me sentí cómodamente repasando. Y así, una asignatura que para otros es un purazo, para mí fue cómoda y me permitió encontrarle lo bonito y lo atractivo. Y ahora veo un frotis de sangre periférica y no puedo negar que me entusiasma.
  • Oncología Radioterápica: Solo puedo decir que ésta es otra que le pegó un buen hachazo a los prejuicios. Otro mundo completamente a lo que yo me hacía en mente, y un mundo tan, tan, tan interesante, sobre todo en contraste con la cara de aburrimiento que yo ponía antes de entrar en aquel servicio; que pegó un saltazo en mi lista de favoritas.
  • Anatomía Patológica: Esto es un guilty pleasure de los buenos. Me la estudié de mala gana, con prisas, y acabé con un sobresaliente. No sé cómo demonios lo hice, pero se ve que mi mente grabó a fuego todo aquello y hoy en día aún me acuerdo de muchas cosas. Y no solo eso, sino que he descubierto que me gusta: me resulta todo tan lógico, que no puedo sino disfrutarlo.
  • Microbiología: El otro guilty pleasure, y eso que me costó dos años sacármela. Pero me gusta. No me metería en el laboratorio, me faltaría luz de día y contacto con pacientes, las cosas como son, pero me gusta. Y de vez en cuando, cuando nadie me ve, me releo los determinantes de patogenicidad de este y el otro bichito.
Otras especialidades realmente no me han sorprendido, y oye, me gustan incluso más que éstas (Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna, Medicina Intensiva, Psiquiatría); pero lo que me ha llamado la atención al echar la vista atrás es precisamente la cara de tonto que se me quedó cuando salía de las prácticas diciendo: "Oye, pues esto me está gustando más de lo que pensaba."

7 comentarios:

  1. Yo por ahora creo que lo tengo claro. A menos que las cosas cambien mucho, acabaré mirando bichitos y células XD

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  2. Ya entraba como un elefante en una cacharrería a decirte que yo quiero un R1 bloguero y me he visto ahí la Anestesia y me has desarmado. Y ahora, ¿qué te digo yo?

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  3. @Seishi: A ti te llamaré yo para que hagamos estudios sobre bichos chungos si se tercia xDDDD

    @drajomeini: ¿Y ahora cómo recojo yo todos los cacharros después de la entrada triunfal? Si quieres un R1 bloguero dímelo dos veces y tiro abajo todos los otros planes xD

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  4. Uy JOMEINI, que a BLACKZACK me lo pedí yo hace tiempo!! xDDD

    Creo que todos hemos tenido sorpresas como las tuyas (incluso guilty pleasures que a todo el mundo sorprenderían), y esa es precisamente la gracia de la carrera. No te cierres a nada,que todavía te queda mucho para decidir;)

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  5. Me alegra leer una entrada como la tuya y que la oncología radioterápica te sorprendió. Yo no muy la planteé antes de examinarme y fue después, poco antes de elegir, cuando ella llegó a mí y me cautivó. Ahora hace casi dos años que soy oncóloga radioterápica y cada día me gusta más lo que hago, si te animas ya sabes! ;)
    Pero totalmente de acuerdo con Anna, no te cierres a nada.
    Un abrazo!!!

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  6. @Anna: Jajajaja, es cierto. *Se esconde* La segunda semana de febrero empiezo mi rotatorio de libre elección en Medicina Interna :D Ya te contaré :D

    @MsConcu: La verdad es que es preciosa, me encantó sobre todo por lo versátil y completa: quimio, radio, braqui (cirugía, vamos); y mucha dosis de psicología y humanidad... No sé, el cáncer me intimida mucho (me agobia un poco las infinitas clasificaciones y esas cosas), pero no te creas que eso la tira abajo.

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