lunes, 26 de noviembre de 2012

Aventuras en Primaria: 1. Pediatría

Hoy he empezado las prácticas de mi último año. Son las más largas de toda la carrera, prácticamente ininterrumpidas, e incluyen áreas que me parecen importantísimas para cualquier médico: Atención Primaria de Salud, Urgencias Hospitalarias (de adultos y pediátricas) y las prácticas de libre elección (el Servicio de Medicina Interna de uno de los dos hospitales de Las Palmas en mi caso).

En mi caso, comienzo en el centro de salud, y concretamente en el de mi barrio, "el mío". Es curioso, porque es como darle la vuelta a la tortilla. Dejo de ser paciente y verlo solo desde un lado a verlo en su totalidad, a sentarme al otro lado de la mesa y ver todos los tejemanejes administrativos que pasan desapercibidos. Además, esta rotación me permite ver muchísima patología que no llega a los hospitales, el único lugar donde hemos hecho prácticas hasta ahora, conocer el manejo de la "medicación de batalla" y participar de las relaciones médico-paciente que se dan en el ámbito de la APS, bastante distinta de aquella a la que estamos acostumbrados los estudiantes como sujetaparedes (de planta de hospital) profesionales —es una broma, no se la tomen a mal los profesores del hospital.

Y concretamente he comenzado en una de las consultas pediátricas. Los responsables de las prácticas en el centro de salud se encargan de que veamos un poco de todo lo que se lleva a cabo allí: consultas de demanda, concertadas, atención domiciliaria, enfermería, administración, trabajo social... Y al menos dos días nos toca estar con los pediatras. Aunque mis prácticas del año pasado me han dejado claro que soy demasiado selectivo con la pediatría como para planteármela centralmente (me enamoré de la neonatología, los cuidados intensivos pediátricos y las urgencias; mientras que las consultas y la planta me desesperaban un poco), agradezco mucho poder tener contacto con el día a día pediátrico. No en todos los lugares hay un pediatra para atender a los niños, y no solo eso, ante una urgencia o la patología más frecuente, sería un error no tener siquiera una idea.

Y lo cierto es que ha sido un buen primer día. He podido explorar yo, y el pediatra ha confiado en mi información, lo cual es un paso importante de la situación de "estorbo" a la situación de "miembro activo" de la actividad docente y, marginalmente como es natural, asistencial.

Cada día me queda más claro que lo mío es esto, que lo mío es estar en las trincheras y que las prácticas son mi "comfort zone". Solo me falta coger algo más de soltura y quitarme la vergüenza para terminar de disfrutarlas plenamente.

En fin, deséenme suerte. Les tendré informados, y ya veremos.

2 comentarios:

  1. ¡Pues suerte!

    Y muy bien que te guste la práctica, porque es lo que vas a encontrar en tu vida profesional. Las horas de estudio intensivo tienen ya los días contados... La formación continua se lleva mucho mejor precisamente porque hay un contexto práctico en el que aplicarla continuamente.

    ¡Un abrazo!

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  2. Qué envidia me das!!! Mis prácticas en atención primaria fueron las que más disfruté en toda la carrera, quizá por esto que comentas, me hacían sentir un miembro del equipo, exploraba, ayudaba... Cómo lo echo de menos ahora que estoy todo el día entre libros!

    Un besote y disfruta!

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