miércoles, 7 de noviembre de 2012

Atención Primaria, Medicina Familiar y yo


El comienzo de la asignatura de Atención Primaria de Salud, desgraciadamente de libre configuración, me ha hecho reflexionar sobre mi relación con este ámbito y con la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria en concreto, por la cuenta que me trae. Me doy cuenta, dándole vueltas, que aunque me siempre me vendo como "carne de hospital" por mi amor —puramente académico, no se vayan a pensar— por las patologías graves, que necesitan monitorización estrecha, además de por el café aguado de máquina y la arquitectura laberíntica —que, si tienes vocación docente y te conformas con poco, te hace sentir el rey del mambo cuando puedes hacerle croquis a quien se pierde—, esto no nace realmente del conocimiento de causa. Al centro de salud he ido como paciente, nunca como estudiante, y sabe Dios que no es precisamente una experiencia maravillosa el estar en una sala de espera más o menos masificada, a merced de la siempre presente persona verborreica, con tu fiebre, tu diarrea explosiva o tus ataques de ansiedad que no te dejan dormir desde hace una semana.

Pero es que si hasta 6º no toma uno contacto siquiera casual con médicos de familia y todas sus prácticas son en servicios hospitalarios, difícil está el animarle la vocación de familiólogo a cualquiera. A todos nos meten en la cabeza que la Atención Primaria es clave en nuestro sistema de salud, pero muchos especialistas de los que nos dan clase —y con esto no digo todos, aclaro— no dan precisamente el mensaje más alentador con respecto a este ámbito y las especialidades que en él se desarrollan. En la facultad se oyen más esos casos que no fueron derivados a tiempo que la mayoría de las patologías que se resuelven sin problemas, se oyen más los estudios novísimos sobre tratamientos punteros que los programas de salud pública llevados a cabo a nivel de zona básica de salud. Y no quiero desmerecer a lo primero, válgame Dios, solo pretendo referirme a la realidad de la información que recibimos los estudiantes.

Encuestas realizadas hace no mucho sobre estudiantes de mi misma facultad dieron como resultado que muchos consideramos la Medicina de Familia una especialidad importantísima, en la que nos sentiríamos cómodos trabajando, si bien no es la primera opción para prácticamente nadie. Cuando pregunta un estudiante a su alrededor, las respuestas de sus compañeros a la pregunta: "¿Qué especialidad quieres hacer?" gravitan más hacia especialidades distintas de la Medicina de Familia. La siguiente pregunta que se me ocurre es si esta elección está fundada. Sabiendo que una gran mayoría de las plazas MIR corresponden a esta especialidad, por lo que asumirán a una mayoría de los opositores, ¿cuál es el grado de frustración? Es más, ¿es esta frustración, dándose, justificada o no?

Lo primero que me he visto obligado a hacer cuando me he puesto a reflexionar es reconocer que no tengo conocimiento de causa. No sé cómo es realmente el trabajo de un médico de familia, no sé cuál es la realidad asistencial y profesional de la Atención Primaria de Salud. ¿Y debo tomar una decisión sobre mi carrera profesional con un conocimiento sesgado? Quizás sea un poco arriesgado. O quizás lo sea aún más que Atención Primaria de Salud haya sido, hasta la aparición del Grado en Medicina, una asignatura ni siquiera optativa, sino de libre configuración; o que incluso en el nuevo programa conste solo de 3 créditos (de los cuales no sé si todos serán teóricos), que sea una gran olvidada en la formación cuando constituye el centro del sistema de salud para el que las universidades españolas forman a profesionales, y cuando será el ámbito en el que trabaje una gran cantidad de los mismos.

6 comentarios:

  1. Aunque nosotros tenemos la suerte de rotar siempre por primaria, creo que debería ser una rotación obligatoria en todas las facultades del país. Ya lo machacan los de preventiva, a menor inversión se consigue muchísimo más en salud que con un puñado de cardiólogos y el mejor quirófano del mundo.

    Lo malo es que a veces parece que gente brillante se superespecializa y personas a las que les cuesta más la visión de conjunto acaban en primaria... sin gustarles primaria. O tengo esa sensación. A mí me gustó :)

    besos!

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  2. Las prácticas de Pediatría me han tocado en centro de salud y estoy encantada. En dos semanas (alternas) he visto a los mismos pacientes un par de veces incluso, y la verdad es que estoy en mi salsa. La atención especializada tiene su gracia, a mí me apasionan según qué especialidades pero en Primaria también me siento muy cómoda. El problema? como siempre el trabajo, que si está difícil encontrar como especialista hospitalario en primaria ya no te cuento. Y obvio que no será el dinero el que decida, pero ante igualdad de condiciones..
    Porque en pediatría estoy encantada sí, pero salgo al pasillo y veo la sala de epsera de adultos y no sé como la Doctora de Familia que la lleva no revienta algún día con la saturación del servicio
    Un beso

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  3. Hola BlackZack, te recomiendo un repaso a las competencias que ha de adquirir un residente de Medicina de Familia y Comunitaria. Un esbozo de lo que es y lo que se hace (o debería hacerse, el rollo-bucle de siempre) en Atención Primaria. http://bit.ly/VOyxkK

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  4. Sobre la frustración, comentarte que en la Unidad Docente donde trabajo, de 70 plazas anuales renuncian 2 ó 3 para volver a presentarse al MIR y al finalizar los 4 años no llega a la decena (estimación) los que hacen otra especialidad.
    Será todo lo precaria que te quieran contar, pero también es cierto que hay Centros y Centros.

    Te recomiendo que pases una semana voluntaria en algún centro de salud y médico recomendado (preferentemente un centro de salud acreditado para la docencia de residentes, que ha pasado varios filtros de calidad). Cirugía Menor, atención a domicilio, detectar y explicar un diagnóstico de diabetes o un linfoma, conseguir que Luisa deje de fumar, atender a don Joaquín al que siempre le acompaña su hija...

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  5. @Mar: Para los políticos, la primaria es la fea del baile. Es lo que tiene.

    @Nebulina: Yo creo que eso también es un punto que ahuyenta a bastante gente, y éste ya es algo más fundado que lo que yo hablo. Pero bueno, supongo que todo en eso de encontrar trabajo y estar o no saturado acaba dependiendo de muchas cosas a la vez.

    @Juan: Muchas gracias por tus dos comentarios. Qué bueno ver que no hay tanta insatisfacción con la especialidad una vez dentro, eso es bueno. No solo es que me gustará ir, sino que además forma parte de mi programa lectivo que vaya durante 6 semanas a un centro de salud (iré al mío, de hecho, que lo tengo al ladito de casa, jejeje); de hecho, empiezo el próximo día 26. Y lo cierto es que planeo disfrutarlo, aprovechar mucho para aprender y de paso valorar si me siento atraído por el trabajo que se hace ahí. De todas formas, como planeo irme a Alemania a hacer la especialidad y allí el sistema no funciona igual (con la primaria como primera baza del mismo y demás), no sé cómo será. Pero si veo que me enamora, me informaré especialmente.

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  6. Comparto con mi compañero lo pasar unas semanas en un Centro de Salud, que ya veo que vas a hacer. Es fundamental para entender qué es la Atención Primaria, además de "rellenar papeles". Te entiendo, y creo que esa sensación de que en la Facultad la primaria no existe la hemos tenido en la mayoría de sitios (no sé dónde has estudiado, pero cuando yo estudié en Valencia era así). Como cualquier especialidad, la motivación y el entusiasmo de cada día y con cada paciente se lo tiene que trabajar también cada uno. Lo importante es hacer lo que te guste porque te guste, no porque alguien te diga que ésta u otra especialidad es mejor, tiene más salidas, más prestigio y bla, bla, bla. Por supuesto, todas las especialidades son necesarias, interesantes y bonitas, pero, que no te engañe ningún "otro especialista" (los de familia también lo somos) cuando dicen que ellos también podrían hacer el trabajo de primaria (con sus conocimientos actuales, se entiende), con ese tono de menosprecio. Como todos los oficio, se aprende cada día y para aprender hay que estar ahí. Para quienes nos gusta la atención primaria, es la mejor especialidad y la mejor elección que hicimos. Como lo es la cardiología para el cardiólogo convencido o la neurología para el neurólogo. Te recomiendo que al menos la descubras y la des a conocer a tus compañeros para, por lo menos, hablar con conocimiento de causa, como bien dices. Hagas lo que hagas, haberte planteado esta reflexión dice mucho. Un saludo y suerte

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