lunes, 8 de octubre de 2012

Sistema


No voy a repetir el más que trillado tema de los estudiantes temiendo la pregunta mamporrera de qué especialidad quiere uno hacer. Pero me he de referir a esa pregunta y no tanto al temor que suscita porque es algo a lo que le he dado vueltas con esto de emigrar.

En España, la perspectiva de presentarse a una oposición a nivel nacional y elegir plaza en un orden que depende de los resultados de ese examen proporciona una cierta facilidad — si el plan A no cuadra, existe la posibilidad de un plan B o C; todo depende del número que uno tenga, pero a no ser que el resultado sea catastrófico es difícil quedarse sin poder conseguir nada.

Ahora bien, cuando los puestos de médico residente son ofrecidos en una bolsa de trabajo, curriculum vitae y entrevista mediantes, el sistema cambia un poco. Ahí es uno el que tiene que decir "busco este trabajo en concreto", y el empleador el que tiene la última palabra sobre si uno puede o no acceder a su formación especializada (Weiterbildung, en alemán; una palabra que alude más al sentido de "continuación" que de añadido especial). 

Entran además otros factores que generan preguntas y dudas: 
  • ¿Es mi currículum suficientemente bueno? ¿Estoy limitado por unas decisiones pasadas hechas en base a otro paradigma? ¿El sistema, más social, de concurso público que poco tiene en cuenta el bagaje de uno es contribuir a la igualdad de oportunidades o a la irresponsabilidad? ¿Estaría el sistema universitario español preparado para fomentar que sus estudiantes busquen la excelencia si cambiara este sistema de acceso a la formación sanitaria especializada?
  • ¿Y si me interesan dos caminos distintos? ¿Puede esto ser un obstáculo a ojos del empleador? ¿Puede interpretar la coexistencia de varios intereses como falta de compromiso? ¿Hasta qué punto es el sistema alemán, más liberal, consciente de que los estudiantes y médicos son personas?
Repito, son dudas que se me vienen a la mente, y no preguntas retóricas. Sea como sea, pararse en el umbral que separa dos formas de ver las cosas permite una perspectiva tan interesante como capaz de provocar un curioso dolor de cabeza.

4 comentarios:

  1. Muy interesante.

    Aunque yo pondría una nueva duda: con la competición que siempre hay por las especialidades, yo, español, podré ser X-ista si otro alemán lo quiere ser también?

    Hé ahí la cuestión.

    Un saludo.

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  2. Gracias ^^

    Es otra duda importante... En fin, ya se verá :P

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  3. Y tu sabes alemán?

    Qué nivel tienes?

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  4. Sí, estudié toda la vida en colegio bilingüe. Tengo un C1.

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