martes, 9 de octubre de 2012

"Chocolate, que no turrón" o la 'dureza' del cannabis


[Las autoridades bloggeras advierten que esta entrada es un poco tostón, además de probablemente polémico]

Esto de las drogas de recreo tiene una fuerte influencia del espacio y del tiempo. No son las mismas las que imperan en un determinado sitio en momentos distintos, ni se distribuyen igual geográficamente en un punto del tiempo. Mientras la heroína campaba a sus anchas por España en los años 80, disminuyó en los 90 dejando paso a la cocaína y el éxtasis. Y hablando de cocaína, hoy me he venido a enterar de que España es el principal consumidor de cocaína en Europa y, si la cosa no ha cambiado mucho, del mundo.

Pero claro, estos son problemas graves a la vista de prácticamente todos los que tienen dos dedos de frente. Son drogas "duras", y se las llama así porque tienen efectos a corto y largo plazo mucho más graves que las consideradas "blandas".  Hay a quien, si le preguntas, te contesta que el alcohol y el tabaco son blandas, y yo digo "blandas como un colchón de cemento armado". No creo que haga falta que me dedique a enumerar los problemas archiconocidos que acarrea el consumo de estas sustancias legales. 

Pero cruzando la fina y a todas luces arbitraria línea de la legalidad nos encontramos con la reina de las blandas, la marihuana (María Juana), en todas sus distintas devociones y apariciones. Y la palabrería religiosa no va solo por el nombre de la susodicha, sino también por el fervor tan incendiario que provoca en aquellos más apegados a su cultura (en el sentido botánico y el antropológico).

Yo mismo siempre la consideré "blanda". De hecho, creo que es vox populi que no es un problema tan "duro" como la coca o la heroína, aunque muchos la consideren una "droga de iniciación" (lo entrecomillo porque me parece que se presta a confusión) y la incluyan en su lista de tabúes. Pero en mi mes y medio de prácticas en la unidad de internamiento breve de Psiquiatría me hicieron fruncir el ceño con cierto asombro. Pacientes y pacientes con diversas psicosis (sobre todo esquizofrenias) que empezaron bastante pronto a fumar maría. Y no solamente eso: lo seguían haciendo y bastaba un aumento o recaída en el consumo para hacer que la psicosis campara a sus anchas por el cerebro de estas personas. Sí, por el cerebro, que a fin de cuentas, la psique (= alma) está dentro del cráneo para disgusto de los más esotéricos y romanticones. Y además no solo por eso, sino porque TAC que veía de un paciente consumidor de cannabis (esquizofrénico o no), corteza atrofiada que te pego. Así, el Dr. A me lo dijo varias veces: "El porrito de blando tiene muy poco."

Pero es que hoy me han enseñado un metanálisis que he buscado pero no encuentro (reconozco tampoco me he vuelto loco buscando) para linkarlo aquí (si alguien sabe cuál es, se lo agradecería infinitamente). Sea como sea, todas las medidas de asociación entre consumo de cannabis y esquizofrenia que se deducían de las revisiones y los análisis posteriores estaban en torno al 2,7 para el consumo habitual, y siempre estadísticamente significativos. Es más, para el consumo ocasional, el riesgo relativo era del 1,4 con un intervalo de confianza relativamente estrecho (o sea, la medición era precisa) y que no incluía el 1 (o sea, que podemos creernos que ese efecto de asociación no es cosa del azar).

Los dos artículos que sí encuentro (me los quiero leer en profundidad, pero en la lectura inicial parecen confiables) son:

En esta meta-revisión, entiéndase una revisión sistemática de revisiones sistemáticas, se ve que existen evidencias consistentes y precisas de la asociación del uso de cannabis con los síntomas psicóticos, y algo menos precisos pero aún así consistentes para el diagnóstico del trastorno esquizofrénico.

Y esto es por hablar de la esquizofrenia, porque hay más. El consumo de cannabis aumenta en casi 5 veces (4.9 con IC95 = [2.4 - 9.5]) el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio en la primera hora tras el consumo (disminuye tras los 60 minutos, tal que los datos pierden significación estadística aún estando por encima del 1). En este caso el artículo es gratis:
Y se relaciona también (redoble de tambor) con el cáncer de pulmón. Y se podría decir: "Nah, eso es porque suele asociarse al tabaco"; y si bien esto es cierto, una comparativa hecha en un estudio de casos y controles realizado con hombres magrebíes (donde el consumo de cannabis es bastante elevado) muestra que la razón de posibilidades (odds ratio) de desarrollar un cáncer pulmonar pasa de alrededor de 11 en fumadores de tabaco pero que nunca habían consumido marihuana (10.9 con IC95 = [6.0 - 17.9]), a 18 en aquellos que consumían los dos productos (18.2 con IC95 = [8.0 - 41.0]). Sabiendo el efecto de interacción que tiene el sexo femenino con el tabaco, no quiero pensar qué saldría de hacerse el estudio entre mujeres.
Entonces, ante la archiconocida discusión sobre la dureza del cannabis con respecto a otras drogas, relativizar lleva a conceptos de "más duro que" y "menos duro qué", pero no habla de nada más. En la otra polémica, la de la legalización o no de la marihuana, debo decir que no estoy en contra de su legalización, igual que tampoco estoy a favor e ella; sí que creo que las cosas deben hacerse con responsabilidad y sobre todo informando; que para eso tenemos las herramientas. Como dice un dicho: el que busca el mal por su gusto vaya al infierno a quejarse.

El turrón es duro o es blando, pero el "chocolate" es lo que es. La escala de Mohs de cada uno y lo que haga en base a ella ya es harina de otro costal, cuestión de (pre)contemplación.

1 comentario:

  1. El tiempo que estuve ingresada en subagudos,conocí a personas estupendas y que parecián muy inteligentes que por tomar drogas y no de las denominadas duras,tenián un transtorno mental grave,se tendría que concienciar a los jóvenes,de los peligros que hay por tomar drogas,que aunque no te afecten físicamente y de inmediato, afectan poco a poco al cerebro,hasta dejarte con un nivel intelectual muy bajo y con una enfermedad mental que quizás no logres superarla,me encantaría que se hicieran charlas en los institutos,con pacientes reales,para conscienciar a nuestros jóvenes,con un futuro brillante por delante y que por tomar drogas,ese futuro se les convierte en oscuro

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