viernes, 17 de febrero de 2012

Duelo por el duelo "fisiológico" o la hiperpatologización de la tristeza


Tan literario título viene a cuento de que he leído hoy que el próximo Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido comúnmente como DSM; en concreto la 5ª edición, que saldrá, al parecer en mayo de 2013 —si el mayanismo escatológico lo permite— incluirá el duelo por la muerte de un ser querido como síntoma de depresión, entiéndase un criterio diagnóstico, y dará por diagnosticado de un episodio depresivo mayor a cualquier paciente cuyo duelo dure más de 2 semanas.

Debo reconocer de antemano, que no conozco exactamente los detalles de los nuevos criterios diagnósticos de la depresión mayor, pero solo estos datos me han hecho saltar las alarmas del miedo al hiperdiagnóstico. Llevo mucho tiempo en una cruzada personal por darle a la gente mi opinión personal al respecto de cómo en nuestra sociedad se han ido considerando como patológicas más y más circunstancias que, a mi ver, forman parte de la experiencia vital normal de cualquier animal.

En teoría, todos los animales, especialmente los mamíferos, que cuentan con cierto desarrollo de sus lóbulos frontales —especialmente los primates y no hablemos ya del Homo sapiens, aunque a veces no lo parezca— utilizan su sistema límbico en conjunción con ese lóbulo frontal del que hablo para desarrollar emociones, afectos y cogniciones que les permiten la adaptación al medio, en definitiva, la supervivencia y, parcialmente, su ventaja evolutiva sobre los animales extintos que se han quedado en el camino.

Las emociones, de una forma metafórica, son como los colores de la paleta con la que el cerebro pinta nuestra experiencia vital, y entre ellas, está una que es la tristeza. ¿Acaso estar triste no es normal? ¿Acaso perder a un ser querido no es un motivo normal para encontrarse desanimado, solitario, arruinado y lloroso? Sí, por supuesto que la felicidad es maravillosa, el día parece brillar más, las cosas parecen tomar más volumen ante nuestros ojos cuando nuestra felicidad nos permite prestarles más atención, pero, ¿por qué la tristeza está tan estigmatizada y marginada?

De un tiempo a esta parte, hemos visto cómo se incluyen dentro de la esfera de lo necesitado de atención sanitaria cada vez más cosas: el envejecimiento, el estrés, la fealdad, "la línea"... Todos pedimos "vacunas" para cualquier cosa, o cuanto menos un tratamiento eficaz que me quite la resaca tras una cogorza, o que "levante mis contornos y rellene mis arrugas, reafirmando la estructura de la piel y dándole un brillo que nunca ha tenido", para parecernos a Jane Fonda, "que aunque no lo parezca", tiene 74 años. La tristeza hace tiempo que se ha ido viendo asediada por la publicidad y la opinión popular, pero ahora parece que incluso los profesionales sucumben a la necesidad de pintar una sonrisa en la cara de todo el mundo.

Y yo me pongo triste, y me parece la reacción normal. Me pongo triste porque muere la tristeza fisiológica, si esto que he leído es verdad. Porque un diagnóstico de depresión mayor significa más o menos un año a paroxetinas o citaloprames, que ya se dan como caramelos en tu farmacia más cercana. Muere, en cierta forma, el derecho a ponerse triste sin que eso sea parte de la vida.

Personalmente, cuando se muera algún familiar mío, ¡no teman que me acabe suicidando o creyendo un demonio de tristeza! Al menos no después de dos semanas, al menos no si digo que "creo que podré con ello", al menos no si tras esas dos semanas no estoy yendo cuesta abajo en una espiral emocional descendente que no me deje levantarme, ni comer, ni trabajar, ni soñar, ni vivir en absoluto.

Y lo que no quiero para mí, yo no lo querría para otros. Un duelo de más de dos semanas, no tiene por qué ser necesariamente un duelo patológico. Quizás hace falta un poco menos de "criterios" y algo más de criterio. Mirar a los ojos, escuchar y valorar con conocimiento de causa; que por suerte, los pacientes todavía son más que elementos de un conjunto, con su código de barras, y su pequeña cajita en la que ser clasificados.




PD: He decidido inaugurar una categoría de entradas: "Johnny - La gente está muy loka", porque cada día me queda más claro que la gente está muy mal, y no hablo precisamente de pacientes psiquiátricos, sino de la gente que se dedica a organizar países, clasificaciones médicas internacionales y cosas así XD

10 comentarios:

  1. A este paso, acabaremos siendo robots sin emociones para hacernos más eficientes y más "felices"... Es una auténtica lástima y es algo que sólo nosotros podemos evitar, teniendo claro si lo que nos ocurre debe o no ser tratado por un especialista.

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  2. P.D.: Johnny, la gente está muy loca... y no sólo los que mencionaste al final de tu post, que también XD

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  3. Por si te interesa, sobre duelos, tristezas y antidepresivos:

    http://postpsiquiatria.blogspot.com/2011/01/acerca-de-la-deprimente-eficacia-de-los.html

    Un saludo.

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  4. Me parece súper raro :S hasta ahora eran 6 meses - 1 año, basándote, más que en el tiempo, en que se encuentra igual o peor a pesar del paso del tiempo y, si se pone mejor, aunque sea más lento, también se etiqueta como fisiológico. Pero habrá que darle tiempo y ver los criterios exactos, porque es raro, muy raro. De ser así me parecería más una estrategia rallante de los vendedores de ISRS porque no le veo lógica :S

    Medicinas aparte, la tristeza necesita ser legitimada eso sí. Que la gente pueda decir "estoy triste" y expresarse, que les entiendan. Y quizás, cambiar más "estoy deprimido" por "estoy triste".

    a ver a ver...

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  5. @Cristo: Eso por un lado, y segundo, que tengo la impresión de que hay más de una empresa a la que le interesa que haya más diagnósticos, porque eso significa indicación de tratamiento.

    @José: ¡Maravillosa entrada! Y no por ello, menos inquietante...

    @Marta: A mí es que me ha dejado patidifuso. Ya digo: no me sé los detalles, pero allá donde mire, los indicios parecen indicar que, más o menos, será eso de lo que irá. Han añadido más trastornos de personalidad, el trastorno ansioso-depresivo, y más paridas, hablando claro... Ya te cuento esta tarde XD

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  6. ¿Sabías que yo soy prehipertenso? Y tengo a conocidos prediabéticos.

    Viva la creación de nuevos enfermos --> con el perjucio que causa al paciente y la medicación no necesaria que puede ser prescrita eventualmente.

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  7. En Psiquiatría, lo de la medicalización es espectacular. El año que viene sale el DSM-V. Os adjunto las críticas que hace al borrador del mismo uno de los redactores del IV (y si lo dice él, imaginaos, porque el IV ya era algo lamentable):
    http://www.sepypna.com/documentos/criticas-dsm-v.pdf

    Un saludo.

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  8. Como ya llevas muchos años en la blogosfera, seguramente hayas oído hablar del Disease Mongering o promoción de la enfermedad, concepto que resume esta entrada de tu blog.

    Existen muchos libros al respecto por si el tema te interesa. Yo leí "La timidez" de Christopher Lane, pero es un poco aburrido. Seguramente @javierpadillab te pueda recomendar otros, por si el tema te interesa.

    Un saludo.

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  9. @Manuel: No, si al final seremos todos pre-enfermos en general, y nos endosarán tratamientos profilácticos para todo.

    @José: ¡Horroroso!

    @Emilienko: Es una triste realidad esto de la promoción de la enfermedad... Te haré caso, porque la verdad es que me interesa bastante :P ¡Gracias!

    Un saludo a todos :D

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  10. Me ha hecho gracia lo de Manuel xD por esa regla de tres, como todos nos vamos a morir, todos somos pre-enfermos. Dichosas empresas que lo lían todo. Besitos!

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