lunes, 18 de abril de 2011

¡Intensivo!

Salgo de mi letargo bloggero inducido por la obstetricia y las mil cosas que he querido hacer en estas últimas semanas para hablar de una especialidad que me ha sorprendido enormemente para bien, ganándose un puesto al lado de la Interna, la Medicina Intensiva.

En mi universidad no se ofertan prácticas de Medicina Intensiva, sin embargo, el profesor de Nutrición es intensivista, y dado que con dos días de su semana de prácticas dan de sobra para lo que tenemos que saber de Nutrición, ha querido que el resto lo pasemos conociendo la Unidad de Medicina Intensiva o UMI del hospital.

Nos dijo que nos serviría para adquirir perspectiva y para darnos tranquilidad ante la mayoría de los pacientes que podemos ver en la planta, puesto que podríamos compararlo con los pacientes críticos. Y de hecho, esta rotación me ha enseñado lo que es verdaderamente un paciente grave, ha maximizado aún más en mi concepción la importancia del detalle y lo crucial del seguimiento, lo lábil que es un organismo tanto para bien como para mal.

Cada uno de los dos componentes del grupo nos encargamos de analizar y seguir la historia de un paciente, además de uno del que teníamos que encargarnos comúnmente. Eso nos ha permitido poner en práctica muchas de las cosas que conocemos, pero no hemos aplicado nunca; relacionarlo todo con todo y con ayuda del profesor, mirar cada cosa que ha pasado o que se ha hecho pudiendo explicar el por qué de todo ello. Han sido unas prácticas en las que se me ha permitido mirar, tocar y analizar con detalle, en las que he podido ver la inmediatez que pueden tener algunas actitudes terapéuticas. Me he enamorado de la labor de enfermería en los cuidados intensivos, dedicándose completamente a un paciente, llenando esas enormes gráficas con todos los detalles que permiten entender el estado y la evolución de cada uno.

En definitiva, que he sufrido un flechazo enorme, casi tan grande como el que sufrí cuando pasé por la planta de Interna, y ahora tengo mis dos "íes", mis dos amores, que quizás cambien en lo que me queda de carrera, o que vayan añadiendo algún acompañante (no sé por qué "temo" que Pediatría ejercerá una influencia sobrenatural sobre mí cuando pase entre niños); pero que ahora mismo me hacen brillar los ojitos como un adolescente encariñado.

2 comentarios:

  1. Yo hice practicas en UCI tambien en cuarto de carrera. Me fue muy útil. Eran dos meses, pero yo prorrogué hasta hacer seis.

    La pena es que la calidad de vida es regular y la vida en la UCI para el profesional es muy dura.

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  2. Lo mejor es tener varias opciones, así que no te agobies por eso; además, de aquí a tu elección habrán pasado mil cosas, y seguro que ya lo tendrás claro.

    Pero sí, Intensiva mola... yo estoy deseando hacer la rotación porque en la carrera no pasé por la UCI :( Has tenido suerte!

    Besos!!

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