lunes, 8 de febrero de 2010

Criptología Médica - NAMC

Éstas son unas siglas que a más de uno y más de una de mi clase se nos presentó en los primeros días en los que sólo nos decían "cojan historias y mírenlas" como un rompecabezas que no sabíamos encajar en ningún lado. Nosotros sabíamos perfectamente qué debía constar en una historia pero, obviamente, estas técnicas de taquigrafía que roza el arte de acortamiento que practicaban las secretarias de antes para poder transcribir correctamente cartas dictadas a velocidad de centella por sus jefes no eran precisamente nuestro fuerte. Así que, después de verlo en varias historias clínicas seguidas, nos preguntamos

¿Qué significa esto?
NAMC - No Alergias Medicamentosas Conocidas


¿Por qué es importante?
Bueno, puede parecer de perogrullo, pero nunca está de más explicar esto en mayor profundidad. Una inmensa mayoría de los tratamientos que se usan en la práctica clínica diaria, todos lo sabemos, es a base de fármacos, por lo que es capital saber, a la hora de elegirlo, si el paciente es alérgico o no. Si un paciente es alérgico, esto quiere decir que su sistema inmunitario reacciona de manera exagerada a la presencia de una determinada sustancia en el organismo, tan exagerada, que el propio organismo, en su vorágine de moléculas inflamatorias, en principio destinadas a proteger la propia integridad, acabe por dañarse a sí mismo. La reacción puede llegar a ser tan exacerbada, que se produzca lo que se denomina shock anafiláctico, que es una causa inmediata de muerte.

Pero, ¿en qué consisten exactamente la alergia y la anafilaxia?
De una manera muy simple, puede definirse como un conjunto de signos y síntomas que derivan de la hipersensibilidad (sistémica de tipo I) del organismo hacia una sustancia concreta, denominada alérgeno, cuyo contacto provoca una reacción inmunológica dañina para el propio organismo.

El sistema inmune está configurado para reconocer las sustancias extrañas que ingresan en nuestro organismo y mantener esa información mediante mecanismos de memoria inmunológica. El primer contacto con cualquier elemento ajeno provoca una primera reacción que obliga al cuerpo a adaptarse a una situación desconocida, creando "de la nada" las armas para combatirlo, unas proteínas denominadas inmunoglobulinas (o, usando una palabra algo más amplia e inexacta, anticuerpos). Éstas se crean específicamente contra el alérgeno en cuestión, es decir, que si tenemos una sustancia X (como la de las Supernenas), son anticuerpos anti-X. En el caso de los alérgicos tiene especial importancia el papel de las inmunoglobulinas de tipo E, las IgE. Sin embargo, una vez se pasa ese trance, el sistema inmune se queda preparado para reaccionar rápidamente ante una futura reexposición al alérgeno. Si bien en esta primera vez, la reacción, al ser la primera y requerir de la formación de nuevas células (linfocitos y células plasmáticas), suele pasar desapercibida, es en las siguientes exposiciones a la sustancia X en las que aparece el problema.

Se desencadena una reacción en la que lo que más destaca es que las IgE que sintetiza el sistema inmune del individuo alérgico activan a las denominadas células cebadas y éstas liberan su contenido, la histamina, un mediador de la inflamación. Esto se extiende en mayor o menor medida, pero en cualquier caso más de lo que sería fisiológico, llegando a lo patológico, por tanto; y causando diversos cuadros como el asma, la rinitis alérgica, urticaria, dermatitis atópica, y otros.

El problema viene cuando la reacción es generalizada y a gran escala, es decir, sistémica. Ahí hablamos ya, de anafilaxia en toda regla. Empezamos a ver dificultad respiratoria, urticaria generalizada, edema (hinchazón) de mucosas (que incluye el de estructuras del tracto respiratorio, y son causa de la dificultad), prurito (picor, que también conocerán los que sufren de rinitis alérgica, por ejemplo), náuseas, vómitos, diarreas, y una serie de signos y síntomas que suelen ser bastante llamativos, rápidos y, en definitiva, suficientemente dramáticos y floridos como para reconocer fácilmente que se está ante una urgencia médica. La histamina liberada en grandes cantidades causa también vasodilatación, y esto conlleva la disminución de la presión sanguínea (hipotensión), que se asocia a la creciente taquicardia (aumento del ritmo cardiaco) y puede llegar a acabar con el individuo afectado en lo que se denomina shock anafiláctico.

El tratamiento de urgencia para estas situaciones suele ser la adrenalina (o epinefrina, que es el nombre que se suele oír en las series estadounidenses: la famosa epinephrin o simplemente, epi) que, hablando mal y pronto, se la inyectas donde pilles (sobre todo fuera del hospital), porque hay que parar esa reacción anafiláctica cuanto antes.

¿Qué fármacos pueden ser responsables de esto?
En principio cualquiera, pero las más comunes son las alergias a los antibióticos, en especial las penicilinas (la amoxicilina del Augmentine®, ampicilina, penicilina G...), seguidas de los antiinflamatorios no esteroideos, también denominados AINEs (por ejemplo el ácido acetilsalicílico o aspirina), y los anestésicos locales (cocaína, benzocaína, lidocaína...).

En definitiva...
Es absolutamente capital saber si en la historia del paciente figura un NAMC o, por el contrario, hay conocimiento de que sea alérgico a algún tipo de medicamento, porque bien podría el personal sanitario encontrarse con una situación bastante desagradable, y causar más problemas que los que tenía el paciente al principio. Esto es lo que se denomina iatrogenia, que quiere decir "provocación de enfermedades por parte del médico (o personal sanitario en general, ya que hay puede haber partes implicadas)".

Si es que a veces es peor el remedio que la enfermedad...

2 comentarios:

  1. curioso.. la cocaina siendo un estimulante... funciona como anestésico local... y bien se peude utilziar para retardar el orgasmo bien aplicado en la mucosa anal

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