domingo, 31 de enero de 2010

Y atrás queda Micro


¡Ya hice el examen de Microbiología! Ayer, sábado 30 de enero, hice el segundo parcial de Microbiología y Parasitología Médicas, referente al bloque de Bacteriología.

¿Impresiones? Yo creo que lo apruebo. Dada la dificultad, los profesores han dejado la barrera del aprobado en el 5 a pesar de ser un examen parcial liberatorio (vamos, que si lo apruebas, no tienes que presentarte con esa materia al final; y normalmente se necesita un 6,5 o un 7). Para curarme en salud, diré que creo que supero el 5 con tranquilidad. No sé después qué tal me habrá salido en cada parte.

Constaba de dos: una primera tipo test, o sea, con 5 respuestas posibles de la que sólo 1 es correcta, de 50 preguntas (y que fue la parte que más inseguro me ha dejado); y una segunda con un caso clínico y otras cuatro preguntas de desarrollo. El caso seguramente lo desarrolle en una entrada aparte, un día de estos, si no hoy mismo, aunque más tarde, pero adelanto que se trataba de una infección en un niño de 4 meses, cuya primera manifestación era fiebre y una celulitis periorbitaria (inflamación del tejido conectivo que rodea al ojo) supurativa (emitía pus). Teniendo en cuenta esos datos clínicos y la imagen de microscopía del bichito que había en el pus, creo no haberme equivocado al haber contestado que se trataba de una infección por Haemophilus influenzae (ya daré más información en la entrada pertinente).

Las siguientes preguntas pedían el tratamiento del Staphylococcus aureus, el diagnóstico microbiológico del Helicobacter pylori (causante de úlceras gástricas, gastritis crónica y, en casos más dramáticos, adenocarcinoma gástrico y linfoma gástrico tipo MALT), los cuadros clínicos causados por las bacterias de la familia Chlamydiaceae (Chlamydia trachomatis, Chlamydophila psittaci y Chlamydophila pneumoniae) y el ciclo biológico intracelular de las bacterias del género Rickettsia.

La verdad es que con las preguntas de desarrollo me sentí bastante cómodo, y aunque después me di cuenta de que cometí un par de errores, como confundir las especies de Rickettsia que hacían una cosa con las que hacían lo contrario (las cambié de sitio), creo que fue la parte que mejor me salió, porque creo que supe argumentar y explicar con claridad pero sin dejarme grandes detalles.

En fin, ya saldrá la nota, pero sea como sea, ¡ya lo hice, después de medio mes a piñón! Y creo que bien, así que estoy contento y tranquilo.

Y... para alguien... que hoy es su cumpleaños... alguien de por estos lares bloggeriles... ¡¡FELICIDADEEEEEES!! (tendrán que adivinarlo, jujuju XD).

lunes, 25 de enero de 2010

Criptología Médica 1 - ABVD

Bien, pues empezaremos la sección que he llamado Criptología Médica, dedicada a desencriptar los secretos que entraña el lenguaje médico, con unas siglas que a mí me llamaron bastante la atención en el mesecito de prácticas —cómo lo extraño— que tuve en el hospital. Son las siglas ABVD, que vienen siempre precedidas de otra letra, ya sea una D o una I.

¿Qué significan las siglas?
DABVD - Dependiente para las Actividades Básicas de la Vida Diaria
IABVD - Independiente para las Actividades Básicas de la Vida Diaria

¿Y qué quiere decir esto?
Pues por Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) se entienden aquellas que garantizan a la persona su cuidado y movilidad, como son ducharse, comer, caminar, controlar los esfínteres, usar el inodoro, vestirse, trasladarse, etcétera. Cobran especial importancia en ancianos y personas con algún tipo de discapacidad (ceguera, paraplejia y otros). Mide, por tanto, la dependencia o independencia del paciente para realizar su vida de manera normal sin la ayuda indispensable de terceros.

Los pacientes mayores pueden sufrir deterioro físico y/o cognitivo (artrosis, obesidad, demencia...), y esto los condiciona. Los pacientes DABVD, por lo general, tienen un peor pronóstico, no sólo fuera sino también dentro del ámbito hospitalario, dado que suele reflejar una menor capacidad de autodefensa contra las vicisitudes que afecten a su salud, sean cuales sean. Implican también una realidad social que hay que tener en cuenta, dado que puede hacerse necesaria la intervención de trabajadores sociales, así como personal médico y enfermero que se traslade hasta el domicilio del paciente para darle la atención necesaria.

En casos de hospitalización interesa especialmente al personal de enfermería y auxiliares, para saber optimizar los cuidados que se deben garantizar al enfermo dependiente. Normalmente, al ingreso, el enfermero o la enfermera que se encarga del paciente realiza un cuestionario al paciente o el acompañante para determinar el grado de dependencia. Pero no sólo es necesario para estas labores asistenciales, sino también puede ayudar al diagnóstico del médico —el encamamiento, la falta de higiene y otros factores que se pueden deducir del grado de dependencia para las ABVD pueden convertirse en antecedentes epidemiológicos de interés— y a la elección del posterior tratamiento —la naturaleza exacta del mismo, la forma de administración, y, en el caso de que el tratamiento incluya una actividad física, la posibilidad o imposibilidad de realizarlo.

Momento de crítica
Éste es un detalle que a muchos profesores se les olvida contar. Por eso, cuando llegamos a las prácticas, nos dan la historia de doña María Pacienta Ejémplez, y encontramos escrito "IABVD", nos rompemos la cabeza para deducir de qué se trata. Quizás más tarde, en Geriatría —quiero suponer—, lo mencionen, pero desde el momento en que pisamos un hospital o un centro de atención primaria vamos a encontrarnos con estas realidades. Todos se empeñan en repetir que la medicina vela por la integridad del bienestar bio-psico-social de los individuos, pero a veces no queda tan claro que se salga de lo puramente biológico y mecanicista. Ahí está la crítica que propongo: "repetir" frente a "dejar claro".

--------------------------------------------------

Y ahora me gustaría aprovechar para contar dos cosas:

1. ¡He empezado a hacer ejercicio! Me fui a buscar la bicicleta del ayuntamiento, pero la han quitado del parque Santa Catalina, con lo cual me quedé con el dedo metido donde la espalda pierde su nombre. Así que decidí caminar desde el parque hasta el casco antiguo de Las Palmas, Vegueta (unos 5 kilómetros). ¡Qué bonito es caminar junto al mar!

2. Últimamente me he ido enterando de que gente de mi facultad lee mi blog. A la gente que lo lee, aunque no comente ni salga entre los seguidores públicos de esta humilde bitácora, ¡también muchas gracias! Por supuesto, no dejo de agradecer a los que siempre me comentan, ¿cómo no? Seguramente Ya veremos habría perdido fuelle sin Mar, Seishi, Anna, Nebulina, Eva, Rita, Fer y demás hierbas de la blogosfera; pero me ha sorprendido especial y muy muy gratamente que el blog sea leído más allá de lo que yo veo en forma de comentarios ^^ ¡Muchas gracias a todos!

Imagen de www.absolutcadiz.com

lunes, 18 de enero de 2010

Neisseria

Cuando estudio por mi cuenta es cuando me empieza a gustar la Microbiología. Y realmente es interesante. Sobre todo me llama la atención cómo distintas especies del mismo género son capaces de provocar cosas tan distintas. Puede que sea una estupidez esta apreciación, pero a mí no deja de sorprenderme.

Por ejemplo, las bacterias del género Neisseria, sobre todo las más llamativas: Neisseria gonorrhoeae (o gonococo, en la imagen) y Neisseria meningitidis (o meningococo), ya en su nombre lo evidencian. Son causa de enfermedades tan dispares como la gonorrea (o blenorragia) y la meningitis (meningocócica).

Y bueno, hoy me siento pedagogo perdido, así que sucumbiré a este afán esclarecedor, casi docente, y me pondré a comentar estas dos enfermedades.

Empecemos por la gonorrea. Supongo que todos aquellos que hayan asistido al menos a alguna clase de educación sexual conocen, aunque sea de oídos, esta enfermedad de transmisión sexual (ETS). Resulta bastante llamativa en varones, dado que provoca una uretritis (inflamación de la uretra, el conducto a través del que salen la orina y el semen, que recorre el pene) exudativa francamente florida. No pondré imágenes por aquí para no andar teniendo que cambiar la configuración, pero supongo que todos podrán imaginarse un pene del que gotea un líquido blanquecino-amarillento, o sea, pus. De hecho, es lo que ven en la imagen. No sólo están los microorganismos patógenos, que son las cositas rojas en forma de grano de café (son diplococos, parejas de bacterias esféricas unidas entre sí, tal que el lado por el que se pegan el uno al otro se aplanan), sino células (más grandes, con los núcleos, oscuros, de forma irregular y multilobulada), en concreto leucocitos polimorfonucleares. Esto evidencia que ha habido una respuesta por parte del organismo, de tipo inflamatoria, con el pus como resultado.

Más difícil es diagnosticarlo en las mujeres, dado que suele provocarse una cervicitis (inflamación del cérvix, o cuello del útero) que, aunque es purulenta, está alejada de la vagina, y no suele hacerse tan evidente. El mayor riesgo consiste en la instauración de una salpingitis gonocócica (inflamación de las trompas uterinas, más conocidas como de Falopio, por infección por gonococo), que provoque el cierre de las trompas y conlleve esterilidad. Otro riesgo derivado de esto es que la infección esté presente durante un parto, dado que, al pasar el feto a través del cérvix, se contagiará del gonococo y mostrará una enfermedad ocular llamada conjuntivitis neonatal u ophthalmia neonatorum, que, si no se trata (eritromicina), puede derivar en ceguera.

El tratamiento es relativamente sencillo, generalmente se usan penicilinas de las más sencillitas y listo. En caso de alergias, pueden usarse otros antimicrobianos (quinolonas, cefalosporinas, espectinomicina...). La espectinomicina tiene la ventaja de ser usada en dosis única y por vía intramuscular, así que es bastante útil, curiosamente, en los varones, que, frecuentemente, evitan la ayuda médica y suspenden tratamientos más prolongados una vez desaparece el goteo de pus —si es que la Psicología hace falta hasta en la Microbiología, ¿eh?

Y pasamos ahora a la meningitis meningocócica, causada por el meningococo, Neisseria meningitidis. Ésta nada tiene que ver con ninguna ETS, tiene un mecanismo de transmisión bien distinto: la vía aérea, de persona a persona. Entra a través del sistema respiratorio, llega al torrente sanguíneo y alcanza el sistema nervioso central (SNC = encéfalo y médula espinal), donde provoca la meningitis. El cuadro es el típico de las meningitis: fiebre, cefalea y rigidez nucal, además de los signos meníngeos de Brudzinski y Kernig. La diseminación del bichito por la sangre puede causar cuadros como artritis, neumonía o pericarditis (inflamación de la envuelta serosa del corazón) y complicarse hasta la instauración de un síndrome de coagulación intravascular diseminada (aparecen múltiples coágulos por toda la sangre, no creo que haga falta explicar demasiado lo que puede suponer esto) o de Waterhouse-Friedrichsen, tras cuya aparición la mortalidad es sumamente elevada en las siguientes 48 horas.

El tratamiento consiste en penicilinas o, en caso de alergia, cefalosporinas. Es un dato importante tener en cuenta que hay una vacuna contra distintos tipos de esta misma especie, sin embargo, no se tiene ninguna contra el serotipo B, que es, desgraciadamente, el más frecuente en nuestro medio y el de mayor virulencia. Si aparece una meningitis meningocócica, se debe aplicar un tratamiento profiláctico (ya sea con antibióticos o con las vacunas) a la familia para evitar el contagio. Es frecuente en niños, ya que la población más susceptible de padecer la meningitis meningocócica son infantes de entre 5 meses y 5 años.

Y en fin, creo que ya he satisfecho mis ansias de vomitar parte del conocimiento adquirido durante las horas de estudio de hoy. Probablemente haga un copy-paste al Blog del Pequeño Matasanos, y así tenemos algo que poner en él.

Un saludo a todos ^_^ Espero que no les haya aburrido este pequeño folletín informativo.

domingo, 17 de enero de 2010

¿BlackZack monologuista?

Sí, me he apuntado a un concurso de monólogos, no sé qué tal lo haré. Mucha gente, desde hace años, me ha dicho que debería presentarme a hacer monólogos, y por fin me he decidido a confiar en ellos y en mí para intentar que la gente se ría con 15 minutos de chorradillas.

La verdad es que me anima la idea. Tengo un monólogo en la mente, aunque me queda escribirlo y practicarlo. Intentaré hacerlo conjuntamente al estudio para los exámenes, pero yo creo que se podrá.
Pues eso, para quien tenga interés, será el jueves día 11 de febrero de 2010, a partir de las 9 de la noche (hora canaria, por si acaso XD) en la tetería-absentería El Hada Verde en Las Palmas de Gran Canaria ^^ Quien quiera y ande por estos lares está invitado a ir y animarme, que me hará falta, porque participan otras personas con más experiencia que yo en esto de subirse a un escenario a hablar solo ^^

¡Ya veremos!

jueves, 14 de enero de 2010

Analgesia y atontamiento

Yo tengo una pregunta.

Siempre que uno ve series estadounidenses en las que algún paciente requiere analgésicos o algún tipo de anestesia, al rato aparecen drogados como si les hubieran chutado morfina, aunque a veces parece más bien que les han puesto un porro conectado al aerosol, muertos de risa y completamente desconcentrados.

Con todo lo cómico que puede llegar a ser en manos de unos buenos guionistas, ¿es eso cierto?

Andaba yo "youtubeando" vídeos de niños pequeños, y llegué a uno en el que un niño sale del dentista tras una extracción por tener dientes supernumerarios (de más), supongo que con anestesia local, y el niño parece absolutamente drogado. A mí me han hecho más de una herejía en la boca (dos extracciones nada fáciles de muelas partidas), y me volverán a hacer una igual dentro de no mucho, y me han puesto anestesia suficiente como para que mi cerebro diera por perdido permanentemente medio territorio de inervación del Trigémino de un lado, pero nunca he salido atontado. Babeando, eso sí, cuando no cierro del todo la boca y no me doy cuenta; pero no en pleno viaje astral farmacológico.

Y ya digo, todavía la anestesia... Oye, ¿quién sabe? Los estadounidenses son capaces de atontar al niño con un pañuelo empapado en cloroformo, al más puro estilo gángster; pero... ¿analgésicos? Porque lo he visto en gente con fracturas normalitas y corrientes...

Si alguien lo sabe, que me ilumine, ¿qué les dan? (que yo quiero de eso).

Ya veremos...

domingo, 10 de enero de 2010

¿Exceso de confianza?

No puedo evitarlo. Quizás es porque siempre he sido amante de la Psicología y he leído muchas cosas, quizás porque, por una u otra razón, he hablado con algún que otro psicólogo, no siempre por mí mismo. El caso es que leo lo que me caerá el martes en el examen, empezando a estudiar hoy día 10, y me parece todo repetido.

[INCISO: Pensaba que era el viernes y una amiga me dijo: "No, no, no es el 15, sino el 12", a lo cual mi cara pasó a ser una facies hipocrática, o sea, me quedé muerto en la bañera~]

Pero el Psicoanálisis es sencillo, muy sencillo. Deseos, pulsiones, líbido, censura, represión, perversiones, angustia de castración, complejo de Edipo... Es como que está todo muy trillado ya, ¿no?

Deberá ser cosa de mirárselo un par de veces para que no se le escapen a uno detalles, pero me siento como si me obligaran a leer una novela que ya he leído treinta veces. Jugará un papel esto de que cuando entré en la carrera iba yo con la certeza absolutísima de que sería Psiquiatra, sin duda alguna, con mis dos santos hemisferios cerebrales.

Ains... lo leeré... y ya veremos...

martes, 5 de enero de 2010

Y si sopla el harmatán...

Mi queridísima Mar me ha descubierto una artista hasta el momento desconocida para mí: Elena Bugedo (hagan click en el nombre para ver su página en Myspace).

Tiene una voz preciosísima, y sus canciones rebosan el aire bohemio que a mí me enamora hasta de lejos, canciones que invitan a imaginarte sentado en una antigua butaca orejera, a la vera de una gramola, envuelto por ese olor a antiguo, mezcla de polvo y naftalina, que no resulta desagradable, sino evocador. Son canciones con ese aroma, salpicado por gotitas de limón fresco y más nuevo, de la vainilla aterciopelada de la voz de Elena y se adivinan toques afrodisíacos de canela que te hacen pensar en el amor y esos momentos privados que van más allá del mero sexo.

Me he enamorado completamente de esta mujer y su música, porque me permite, cada vez que la escucho, hundirme en un mundo de recuerdos, y mirarlos con una sonrisa pícara; dejando la nostalgia amarga para otro día y permitiendo más bien entrar a esa otra nostalgia más animada, más conformista pero a la vez independiente, que te hace sentir: "todo lo que he hecho está bien, y lo que vendrá, será mejor".

Les dejo la letra de Zeppelín, la primera canción que escuché de ella (pueden escucharla en la página de Myspace del link de arriba en el nombre de ella) y me enamoró, al describirme a mí en más de un verso, en un flechazo bohemio de los que a los que somos así nos derriten en una mezcla de saliva y miel. ¡Gracias, Mar!

Dentro de un sobre cerrado
hoy te dejo esta misiva
en papel pentagramado,
en papel pentagramado
escrito con mi saliva.

Tu jardín de Babilonia,
archipiélago prohibido.
He perdido la memoria,
tú jabón y tu colonia,
te nombro desde el olvido.

Viajo en zeppelín,
duermo en un calcetín.
Y si sopla el harmatán,
le prometo, capitán,
decir que sí.

Mis cartas de pitonisa
no desvelan mi futuro,
y si yo rezara en misa
o para ir más deprisa,
me lanzaran un conjuro.

Más alta que una manzana,
más verde que el limonero,
estoy más fría que la plata
y más pobre que una lata
esperando algún "te quiero".

Una flor de lis,
una flor de anís...
Y si sopla el harmatán,
le prometo, capitán,
decir que sí.

Y si sopla el harmatán,
le prometo, capitán,
decir que sí.