jueves, 2 de diciembre de 2010

Ganador del Pasapalabra de Ginecología y Obstetricia


Bueno, esta vez la participación ha sido poquita, ¿eh? Pero bueno, la verdad es que los tres participantes han sido bastante bastante buenos, puesto que la cosa no ha estado muy dispar entre ellos. Sin embargo, hay un claro ganador, que es

Ramsés

¡¡Felicidades!! ¡Muchas gracias por participar y muchas felicidades por haber ganado! Se nota que tienes la Gine fresca, ¿eh? Pues ya sabes, puedes mandarme por email (o de la forma que quieras) un tema sobre el que te gustaría que hiciera un monográfico en Ya veremos.

A Emilienko y nebulina, muchas gracias por participar.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Pasapalabra - Ginecología y Obstetricia


¡Y por fin volvemos con un Pasapalabra, aprovechando que he terminado las largas y provechosas prácticas de Ginecología y Obstetricia! Si las reglas ya no están tan frescas, o el que lee ahora es nuevo, lo recuerdo un poco. Las respuestas las deben mandar, preferentemente, a la dirección de email que aparece abajo del todo del blog, o en su defecto, en los comentarios, pero eso puede estar regalando respuestas a los demás. No obstante, cada cual como quiera. Cada letra tiene un color, y eso se debe a la dificultad relativa que tiene cada una de las palabras para quien no tiene relación con la medicina. Las rojas dan 3 puntos, las amarillas dan 2 puntos y las verdes dan 1 punto (no se ven los colores, no sé por qué, pero bueno, ya irán viendo la dificultad conforme vayan contestando).

Dentro de un par de días, haré un recuento, y quien más puntos haya conseguido será el ganador, que puede pedir algo para publicar en Ya veremos.

¡Vamos allá!

A - Pérdida de un embrión o feto antes de la semana 20 de embarazo.
B - Inflamación de las glándulas vestibulares mayores.
C - Periodo de transición que se prolonga durante años, antes y después de la menopausia, como consecuencia del agotamiento ovárico, asociado a una disminución en la producción de estrógenos.
D - Dolor durante las relaciones sexuales.
E - Hormonas sexuales producidas fundamentalmente en los ovarios, así como en la placenta, la corteza suprarrenal y los testículos.
F - Tumor benigno nodular frecuente en la mama.
G - Hormonas con las propiedades de la progesterona, la hormona del cuerpo lúteo y la segunda fase del ciclo ovárico.
H - Colección de sangre en una o las dos trompas.
I - Introducción de semen en el tracto genital de la mujer por medios distintos al coito.
L - Exceso de flujo o secreción vaginal.
M - Última menstruación.
N - Mujer que no ha dado a luz nunca.
O - Disminución del líquido amniótico por debajo de 100 ml.
P - Gestosis. Estado patológico condicionado por el embarazo que se caracteriza por hipertensión diagnosticada más allá de la semana 20, edemas y albuminuria (pérdida de proteínas por orina).
Contiene la Q - Primera menstruación.
R - Enfermedad vírica, generalmente de poca gravedad, excepto en gestantes en las primeras semanas de embarazo, puesto que puede provocar abortos o malformaciones graves en el feto.
S - Extirpación de una trompa uterina (o de Falopio).
T - Obstetricia. Especialidad médica que se ocupa de embarazos y partos.
U - Matriz. Órgano muscular piriforme entre recto y vejiga cuya misión es recibir y mantener el embarazo.
V - Untosidad sebácea en la piel del recién nacido.
Contiene la X - Parte más externa del cuello uterino, que está tapizada por una mucosa de características similares a la mucosa vaginal.

¡A ver qué tal se les da! Esta vez está equilibrado, la dificultad está justo en la mitad.

Ya veremos

viernes, 12 de noviembre de 2010

Luchando con la Farma

Abro los apuntes y, como quien hubiera tomado pequeñas dosis de acetilcolina, me aparece una taquicardia refleja, ¡es Farma! Pero no para, y es cada vez mayor, ¿no me estarán colando anfetaminas sin darme cuenta? La ansiedad me puede, y me planteo el alprazolam, y me veo en el dilema entre la dependencia y el ser consumido por la ansiedad y el pánico. Más miedo me da el pensar que quizás empeore con el rebote al dejarlas. Me entra un dolor de estómago tremendo, como un espasmo, y corro a por butilescopolamina y, por si acaso se me ulcere, una poca de omeprazol, lansoprazol, pantoprazol o esomeprazol.

No puedo más, necesito un cóctel de etomidato, ketamina y propofol, y que me cambien el aire acondicionado por halotano, u óxido nítrico y así me río un rato antes de dormir para que me despierten al mes. Pero la perspectiva de que el mundo continúe sin que yo lo sepa me quita el hambre, me quita el sueño y las ganas de seguir, ¿no será hora de la fluoxetina?

En fin, mejor me pongo a estudiar y me dejo de chorradas. Les dejo al menos con una canción que les hará ver en qué berenjenal me meto (a los que no lo sepan ya, claro).


lunes, 25 de octubre de 2010

Prolactina y oxitocina


Dicen que a las madres se les va formando ese intensísimo vínculo con sus pequeños, en parte por la acción de estas hormonas relacionadas con el embarazo, el parto y la lactancia. Pero creo que no hace falta tener al pequeño bichito creciendo dentro de uno para comenzar a intoxicarse poco a poco con estas hormonas.

Como una especie de tumor productor de hormonas extrínseco, todas las mujeres embarazadas que he visto en mi primer día de prácticas de Ginecología y Obstetricia, todos los úteros que palpé y las cabecitas de los fetos que mis dedos delimitaron, están haciéndome derretirme. Llevo todo el día con una sonrisa absurda, supongo que ésa que se le pone a los padres primerizos cuando saben que van a tener un bebé. Estrellitas en los ojos, una sonrisa de oreja a oreja y un sonrojo en las mejillas que se hacía aún más evidente con el pijama blanco que llevamos los estudiantes a estas prácticas; me delataron como el chico intoxicado.

Después de un día más que instructivo en la unidad de Fisiopatología Fetal, escuchando los latidos de un montón de fetos a la vez, localizando sus dorsos y estando atento a cómo iban, me veo intentando explicarme a mí mismo que no es el momento de tener un bebé —sobre todo porque no hay con quién, mira tú por dónde— e intentando sacudirme este aura brillante que debe habérseme quedado después de tanta barriguita, tanta cabecita y tanto latidito.

Miedo me da lo que pueda pasarme el año que viene en Pediatría o cuando vea un parto... Sospecho que me derretiré de verdad y me escurriré por el desagüe.

PD: Quiero ser papá... algún día.

martes, 12 de octubre de 2010

Rompiendo prejuicios

A muchos nos encantaría poder darnos con un canto en el pecho y gritar al mundo que estamos libres de prejuicios, pero es obvio que esto es inherente al ser humano. Después de todo, es una sencilla maniobra de protección y perpetuación de la especie, un mecanismo de la evolución para que nos alejemos de todo aquello que pueda causarnos mal, por mucho que nuestras presunciones acaben siendo absurdas e incluso contraproducentes. No todo es perfecto en la biología, y menos cuando la psicología se mete de por medio —la maldición y la bendición del Homo sapiens, el neocórtex—.

Igual que en otras ocasiones me descubrí siendo prejuicioso con personas, al comenzar las prácticas de este año, me he tenido que quitar el sombrero después de un primer día que me ha encantado en la planta de Neumología. Había sido demasiado prejuicioso con una especialidad médica. Y no parece que sea el único: después de todo, y según he leído hace nada, "sólo el 18 por ciento de los estudiantes de Medicina consideran Familia una especialidad de prestigio" (Redacción médica).

En general, nos apresuramos mucho a juzgar, ¿no es cierto? Cualquier pequeño estereotipo que caiga en nuestros vírgenes oídos se convierte en un aferradero contra la ignorancia y el desconocimiento, males que aterran a cualquier mente con un mínimo ápice de inquietud científica. Y es que, quizás a causa de esa mentalidad científica que hace que nos aterre el no saber es justamente que sucumbimos a las pasiones más mamíferas de creernos la primera idea que nos surge espontáneamente de algún punto del cerebro, o que llega a nosotros por voz ajena.

En mi caso, la Neumología se había consagrado en mi arquitectura personal como algo aburrido y completamente falto de interés. Es más, desde que estudié la Anatomía, el pulmón y yo nunca nos habíamos llevado muy bien. Yo simplista, y él con tantos segmentos. Yo ansioso de una gran variedad de cosas y él bastante limitado a expandirse y contraerse con insulso e insípido aire; necesario, sí, pero igual que el agua, no es precisamente Coca Cola. Gracias a la fisiología aprendí un par de ases que tenían en la manga esas bolsas gemelas de aire, contribuyendo al equilibrio ácido-base del organismo por un lado, y con la enzima convertidora de angiotensina (ECA) por el otro. Ésta última fue para mí una revelación sorprendente, porque no le veía —y realmente sigo sin captar muy bien qué mecanismo genético o evolutivo habrá conseguido que sea así— mucha lógica a que un mecanismo gobernado por el riñón tuviera que hacer parada en el pulmón (¡el pulmón!) para completarse. No obstante, eclipsado por la asombrosa complejidad del sistema nervioso central, la perfecta coordinación eléctrica y mecánica del corazón o la variedad de sorpresas del pluriempleado hígado, el pulmón no logró sorprenderme mucho más y quedó un poco como el órgano aburrido de la anatomía humana, con un par de cositas curiosas para que no se sintiera solo y aburrido, como premios de consolación.

Probablemente por eso, me descubrí yendo a las clases de Neumología con mucha mala gana, con cara de auténtico masque. Pero poco a poco empecé a apreciar la integridad de los pulmones, quizás después de empatizar con él al ver de cuántas formas distintas puede ser maltratado por las innumerables patologías que acaban aquejándolo de una u otra manera.

Sin embargo, el cambio ha llegado verdaderamente cuando he llegado a las prácticas. Y también es que el escenario es óptimo: un buen profesor, amable y que da caña en el buen sentido, logrando ese nivel de estrés positivo que a mí me anima tanto a estudiar y entender aquello de o que estamos hablando; una residente cómplice con nosotros que de vez en cuando, si el adjunto no está mirando, deja caer alguna respuesta antes de tiempo para que lo vayamos razonando; y una planta con una variedad bastante grande de patologías distintas (bastante diferente al escenario que se ve en Medicina Interna), que da la oportunidad de repasar muchas de las cosas. Por si fuera poco, realmente pensaba que iba a ir más pez, que me preguntarían cosas y yo me vería completamente incapaz de responder; pero si bien aún tengo que repasar bastantes cosas, me sorprendí a mí mismo haciendo acopio de memoria y de lógica a partes desiguales (¡bien por la lógica por encima de la memoria!) para, al menos, tantear el terreno con buenos resultados antes de dar una respuesta definitiva.

Ay, los prejuicios... ya veremos.

jueves, 7 de octubre de 2010

"El paciente está malito"

La medicina, por suerte para nuestros instintos freudianos y por desgracia para nuestros superyós, trata de los asuntos más escatológicos que afectan al ser humano en su vida: la enfermedad, sangre, pus, orina, defecaciones y, el evento del que se origina el concepto de escatología, la muerte (aún no sé por qué "escatología" se ha ido desvinculando de la muerte en el español popular). No obstante, no sé si por autodefensa o por qué razón, los médicos se van haciendo con una enorme cantidad de eufemismos para suavizar el asunto.

Uno de los que más me ha llamado la atención —aparte del famoso "exitus", tan susceptible a las confusiones no sin cierto grado de ironía escatológica— ahora que en las clases estamos rodeados de gente que está de hecho trabajando todos los días con pacientes, es uno que oigo mucho cuando se habla de complicaciones potencialmente graves, como sepsis, shock y demás, es "el paciente se pone malito". Realmente no sé si esto se entiende realmente como un eufemismo, pero suena mucho a cuando a los niños se les intenta suavizar las cosas:

Y bueno, en algunos casos, la infección no se puede controlar muy bien, el paciente entra en shock y... bueno, que el paciente se pone malito y a veces hasta... tenemos un exitus.

El lenguaje de la medicina, críptico y suavizado, en cualquier caso, muchas veces escondiendo las duras vicisitudes de la realidad, que son las que se pasean por los centros sanitarios.

domingo, 3 de octubre de 2010

Historial clínico - Septiembre

Como viene siendo costumbre, después de cada mes, viene la edición del Historial Clínico de Ya veremos. Este mes, el blog ha recibido 2.019 visitas, ¡gracias! La entrada más visitada ha sido, para mi desgracia, Ejes anatómicos o la crítica explosiva, en la que uno de mis antiguos profesores me instaba a cuidar mis proporciones anatómicas para evitar el síndrome metabólico sin anestesia de por medio.

Y ahora lo que a todos nos gusta, las búsquedas extrañas, a cual más rayante:
  • augmentine en nevera se ha quedado duro (La gente parece tener problemas con el Augmentine últimamente).
  • buscar en ingles la cancion fernando 7 tiene unos pantalones (When Ferdinand VII used trousers~~ Lalala...).
  • cocos grampositivos saliendo de mi piel (Por favor, esto tiene que releerse con esta música de fondo).
  • dream chronicles 2 me falta el ultimo trozo de la pieza de ajedrez (Ya sería la repanocha que en mi blog hubiera encontrado la respuesta).
  • estafilococos aureus eh como combatirlo (El amigo encara a Google: "¡Eh, o me lo dices o te mato a ti también!").
  • frace si las por las cosas que se van no vinieran otras (¿Disculpa?).
  • hormonas causantes de criptologia (Creo que hay un gran error de concepto...).
  • psicologia, manias, mirar los pechos (Buen intento, chaval...).
  • que talla llevo de pantalones? (Si no lo sabes tú... A veces pienso que la gente cree en Internet como si fuera un dios XD).
  • todos tenemos un pequeño neurotico dentro (Así es, amigo, no te obsesiones con ello o el pequeño neurótico se hará muy grande, ¿eh?).
  • ver emos diciendo algo doloroso (Y eso lleva a mi blog, porque... esto... ¿porque sí?).

sábado, 2 de octubre de 2010

Eso de la Medicina Basada en la Evidencia


Ayer andaba yo dando vueltas por la blogosfera y llegué, como es habitual, al blog del amigo Emilienko. Como pueden comprobar si se dan una vuelta por su bitácora (lo cual recomiendo), hablaba ayer sobre la controversia a la hora de utilizar un fármaco, en concreto un inhibidor de la bomba de protones (IBP) como el omeprazol para prevenir y mejorar patologías de la esfera ORL. Quien dice que sí se basa en los principios de algo llamado Medicina Basada en la Evidencia, aludiendo a que los principios de esta corriente alientan a los médicos a no fundamentar sus decisiones clínicas exclusivamente en lo que dice la literatura biomédica leída críticamente, sino en las conclusiones que nacen por relaciones obvias tras la observación de lo que sucede en su práctica clínica diaria.

No obstante, me ha dado a mí por investigar un poco sobre esta famosa corriente de la MBE, y aunque se defiende muchísimo eso de no olvidarnos de que la MBE invita a que uno integre las conclusiones de tantos estudios en lo que uno ve y es, valga la redundancia, evidente; yo entro en un conflicto de los que me gustan a mí, y es el etimológico (si yo es que soy muy de letras). El nombre de Medicina Basada en la Evidencia nace de una traducción directa del inglés, donde esta corriente se conoce como Evidence-Based Medicine. Mientras que en la lengua de Shakespeare, la palabra evidence guarda de forma firme la necesidad de que esa prueba sea (en principio) imposible de negar, si bien la definición "Certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar." que hace la RAE requiere igualmente esa condición, tengo la impresión de que en español hemos aceptado algo más libremente que no tenga que ser necesariamente lo que es evidente, sino lo que nos parece evidente.

De hecho, los niveles de evidencia se basan fundamentalmente en el tipo de pruebas científicas que apoyan la hipótesis barajada (los IBP son positivos en el tratamiento de ciertas patologías otorrinolaringológicas). A todos nos gustaría que nuestra visión, por ser nosotros científicos, se considerara prueba científica; pero lamentablemente la cosa no es tan sencilla. En la estadística se habla de sesgos, circunstancias potenciales en la realización de una observación que alteran los resultados reales y llevan a conclusiones erróneas. Pueden encontrarse a la hora de seleccionar los individuos observados, de recoger los resultados, o porque no se ha considerado la presencia de otros factores directamente relacionados que pueden estar influyendo en menor o mayor medida los resultados y que, de no ser tomados en cuenta, afectarán a nuestra interpretación de los mismos.

Los ensayos clínicos, en principio, tienen un porcentaje menor de sesgos, sobre todo si se hacen de manera controlada (que es lo que se les supone, como el valor), y este tipo de pruebas se consideran de las más fiables en la MBE. Las observaciones que se hacen durante el quehacer cotidiano del médico, en cambio, están muy sujetas a estos errores, por diversos factores:
  • La motivación del médico: Si quien decide recetar un medicamento o no no cree en absoluto en la eficacia de éste, difícilmente lo recetará. Si esto se transmite a los pacientes, ellos también serán más propensos a darse cuenta de los efectos nocivos o nulos que de los positivos. De igual forma, el médico desmotivado documentará mejor lo negativo que lo positivo. De igual forma, ocurre con el médico que cree que ese medicamento es la panacea.
  • La heterogeneidad de los pacientes estudiados: Cuando nos basamos en lo que llega a la consulta, creo que no hace falta decir que no tenemos control sobre quién viene y quién deja de venir. Los pacientes que se observen tendrán perfiles completamente dispares (en edad, en patologías añadidas...). Así, es difícil determinar hasta qué punto la mejoría o el perjuicio es atribuible al uso del fármaco.
  • La falta de perspectiva temporal y sistematización: Sobre todo cuando aparece un efecto nuevo por sorpresa, o una enfermedad nueva (por ejemplo, alguien repara en que las personas que toman IBP mejoran antes de sus patologías ORL), la primera opción puede ser hacer un estudio retrospectivo (de casos-controles), que es relativamente barato y sencillo, aunque está más sujeto a sesgos. También puede hacerse de forma prospectiva, ya sea observando (estudio de cohortes) o interviniendo (ensayo clínico). En cualquiera de estos, el tiempo se está controlando, ya sea desde una perspectiva futura (estudios retrospectivos) o sistematizando la forma de elegir individuos para el estudio y la recogida de datos (estudios prospectivos). El día a día carece de esta perspectiva y sistematización, ¿cómo estar seguros de que no estamos siendo influidos por millares de factores de confusión?
  • Efecto placebo: Pacientes con muchas ganas de curarse de su enfermedad o muy animados por su médico a creer que el fármaco será milagroso serán más propensos a mejorar (el factor emocional es innegable —aunque no omnipotente, señores pseudocientíficos— a la hora de hablar de la capacidad curativa y regenerativa del individuo en muchas enfermedades), a informar de los beneficios (estén o no relacionados directamente con el tratamiento) y, lo peor, a infravalorar o incluso ignorar los efectos negativos. Si bien en los ensayos clínicos se ataja incluyendo el placebo en la ecuación, en la vida cotidiana del facultativo es muy difícil separar lo atribuible al medicamento de lo no atribuible.
  • Otros factores: Presión de los laboratorios farmacéuticos (ni todos los médicos son santos, ni son inmunes al marketing), diferentes formas de valorar la mejoría, factores geográficos (no es lo mismo lo que ve un médico gallego, que lo que ve uno andaluz, que lo que ve uno canario o de Massachusetts), socio-económicos (del hospital y de los pacientes), actitud de los responsables de la gestión sanitaria...
En definitiva, es obvio que la primera piedra de la evidencia científica es el empirismo, el observar el medio circundante y sacar conclusiones del mismo. Sin embargo, creo que sería pecar de orgullo afirmar que, contando con las herramientas de estudio que se tienen, este tipo de observaciones superan en fiabilidad a las hechas de forma sistematizada. Es más, los potenciales riesgos que puede comportar el tratamiento supuestamente milagroso, lamentablemente, también son parte del sistema que debe considerarse, y en función de la supuesta ventaja que supone, debe calcularse la relación entre coste (personal y económico) y beneficio. Obviamente, sería casi más estúpido decir que no debe haber lugar para la duda y la sana costumbre de criticar y cuestionar. No obstante, siempre es mejor pelear con una espada de sólido hierro (aunque sea totalmente distinta a la otra espada, debe ser igual de sólida) que con una de mantequilla. Después de todo, ¿no es esa frase de "pues a mis pacientes les va bien" lo que tantos criticamos en las corrientes pseudocientíficas?

Al parecer, en el caso de los IBP, al parecer, existen estudios que dicen que no hay asociación alguna entre la mejoría de determinadas enfermedades y el uso de estos medicamentos, y otros que afirman la existencia de "una cierta mejoría de magnitud desconocida" (todo esto en el blog de Emilienko). A mí esto me recuerda una gran frase de un gran profesor mío de Fisiología: "Existe una gran diferencia entre lo estadísticamente significativo y lo científicamente relevante".

jueves, 30 de septiembre de 2010

Informatización


Ahora mismo me encuentro en la mitad de una "maravillosa" clase sobre patología vascular periférica. Entre diabetes, arterias y venas de las piernas, gangrenas y claudicación intermitente, la conclusión es que no me gusta nada este tema y que me aburro.

Lo bueno de una clase aburrida es que tienes tiempo para analizar tus alrededores. De hecho, no es algo nuevo lo que acaba de sorprenderme una vez más, siendo yo uno de los mejores ejemplos. Las clases cada vez están más informatizadas. En segundo de carrera, empezó por una chica, que tuvo a bien tomar apuntes con el ordenador. Me pareció una buena idea, y decidí probarlo. Poco a poco, más gente fue trayendo sus portátiles a las clases, hasta el punto de que actualmente, al mirar alrededor, hay perfectamente unas 10 o hasta 15 pantallas de ordenador encendidas en la clase.

Puede ser una forma de adaptación al medio. Pero, ¿somos nosotros los que nos estamos adaptando, o son las máq- (Interferencias)

lunes, 27 de septiembre de 2010

La carrera de medicina y la organización


Hoy he estado meditando, mientras llevaba kilos de papel en forma de apuntes de varias asignaturas entre mis brazos, al tiempo que las novatadas de este curso estaban tomando lugar en el aparcamiento de la facultad. Pensando, me he dado cuenta de que estudiar esta carrera, al menos en Las Palmas, es organización.

  1. En primero, reorganizas tu vida, porque dejas de tener tiempo libre, y tienes que acostumbrarte.
  2. En segundo, organizas novatadas.
  3. En tercero, organizas asaderos.
  4. En cuarto, organizas tu suicidio.
Lo dicho, todo es organización.

martes, 21 de septiembre de 2010

Actualizando desde Madrid



Aprovechando que mis amigos duermen una siesta (algo que yo seguiré, per secula seculorum, siendo incapaz de hacer), me he puesto a mirar los blogs y me he dicho: "Ya que tienes tiempo, ¿por qué no actualizar el tuyo con algunas de tus peripecias por los Madriles?"

Éste es mi penúltimo día en la, hasta hace poco menos de una semana, para mí desconocida capital española. Había pasado por aquí haciendo escala de aviones, y una vez incluso estuve un par de días, pero en Fuenlabrada, que viene a ser poco del Madrid de la tele y que te cuenta todo el mundo; y esa vez tuve que contentarme con ver la Puerta del Sol a las prisas, porque si no me quedaría sin avión para volverme a mi amada Gran Canaria natal.

El pasado miércoles, día 15, me descubro en un avión destino a Madrid, sin que sea una escala. Y ese mismo día, directos al hostal, a dejar las cosas, y del hostal al Retiro, pasando antes por la Carrera de San Jerónimo, donde sacarnos una foto con los leones del Congreso de los Diputados, la estatua de Neptuno, la Cibeles (esa de la que se enamoró el interno 16, según Sabina) y la Puerta de Alcalá. Contaré más cosas con detalle cuando vuelva, pero enumeraré cosas para que vean que no he parado la pata quieta: San Lorenzo del Escorial, incluido, por supuesto, el monasterio; Museo del Prado, el musical Mamma Mia con la fantástica Nina, Puerta del Sol, Plaza Mayor, Plaza y Palacio de Oriente, Chueca, Toledo (tierra de mi adorado personaje de rol, Simeón), Alcorcón (donde mi «friki» interior pudo sentirse satisfecho gracias a las jornadas lúdicas Ludo Ergo Sum), y muchas más cosas que ahora mismo ni me acuerdo, tanto en la ciudad de Madrid, como en los alrededores. Como es obvio, he redescubierto el chollo que suponen los medios de transporte como el metro, el tren e incluso la guagua fuera de las islas, porque te comunicas a grandes distancias sin necesidad de despegarte de la tierra, y en poquito tiempo.

La gente es muy distinta aquí que en Las Palmas, y todo parece estar regido por unas normas no escritas que a veces me dejan patinando, pero supongo que es lo que pasa cuando estás a 2.000 kilómetros, en territorio ultraperiférico, que le dicen ahora; que tienes otra visión del mundo.

De mis conexiones con Las Palmas, les agradará saber a los que me amenazaron en mi anterior entrada, que prácticamente ni he tocado los libros que me traje de la biblioteca. Desde aquí, tanto mis amigos y yo, que estamos metidos en follones organizativos del curso este año, andamos aprovechando las noches para arreglar todo lo necesario a pesar de la lejanía (fruto de un error de planificación de la universidad, que decidió adelantar la fecha de comienzo de las clases después de que todo estuviera ya planeado, fantástica ella); y vamos tirando hacia adelante. Mañana volveremos por la noche, y el jueves nos veo, ojerosos y deprimidos, en la cruda realidad de la facultad. Pero todo sea por ser médicos un año de estos, ¿no? Por otro lado, me he llevado sendas alegrías con las asignaturas a las que me presenté ahora en la convocatoria de septiembre. Las tres están aprobadas y, sorprendentemente, Anatomía Patológica, de la que tenía las peores expectativas, es la que mejor me ha salido. No sé ni como, pero en mi expediente hay un 9, un sobresaliente, que no consigo creerme, pero del que, desde luego, no pienso quejarme.

Y en fin, voy desconectando ya, que ahora mismo ni sé qué seguir poniendo. ¡Ya actualizaré en detalle! Un saludo a todos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

¡Un año ya!

Hace exactamente 365 días que escribí la primera entrada de este blog. Estaba a cinco días de empezar tercero de Medicina en Las Palmas, y a poquito más de un mes para coger un avión hacia Lübeck, convencido de que sería el año de mi experiencia Erasmus. Ya veremos empezó con el espíritu que su nombre deja bastante claro, con una especie de conformismo respecto a la incertidumbre, de relajación en el enfoque del futuro. No sabía en qué iría derivando esta bitácora cuando la empecé, porque ya tenía unos cuantos intentos a mis espaldas, no muy fructíferos, pero me dije: "Tengo ganas", y así lo hice, acompañado desde el principio por mi amiga Seishi.

Los primeros posts fueron la época en la que acababa de empezar a conocer bien a mi amiga Mar, entre magdalenas cafeteras y alguna que otra crisis existencial en forma de nostalgia de posibilidades. Había empezado a ir a clases de propedéutica, y mi enamoramiento por lo clínico empezó a tomar forma muy poquito a poco, mientras trataba de aprender a ir en bicicleta, porque sospechaba que en Alemania me haría falta. Y finalmente llegó, el gran momento, el viaje a Alemania. Con todo preparado, después de un asadero de San Lucas en el que mis amigos no tuvieron otra cosa mejor que hacer que despedirme con un frikismo desorbitado (vengo con mis piezas de repuesto, subversores, la Unión les vigila). Sin embargo, todo fue de mal en peor desde el primer momento. Poco a poco, fui flaqueando, hasta que me vi obligado a batirme en retirada, lo que supuso, aunque pírrica, una pequeña victoria contra el caos, a la que siguió la relajación que me hacía mucha falta desde que llegué a aquellos lares.

De ahí en adelante, fui recuperando mi integridad mental e incluso me atreví a intentar componer alguna que otra cosita (asignatura pendiente). Desde el primer momento, disfruté de las prácticas, que me confirmaron que estoy en la carrera que me gusta. Consolidé amistades y empecé a incorporarme a la dinámica de exámenes. Empecé a introducir en el blog cositas sobre lo que veía en clase, sobre mi visión de la medicina en particular y el mundo sanitario en general, incluso me atreví a disecando algunas parte de esa lengua arcana que parece que hablamos los neo-chamanes en Criptología Médica (que volverá muy próximamente). Poco a poco y sin darme cuenta, me fui colando en esto de la blogosfera sanitaria, con lo que empecé a conocer blogs fantásticos (Historia Clínica, El blog de la Dra. Jomeini, Cómo convertirse en entrenador Pokémon, Diario de una mamá pediatra, Paradojas de girar como una noria, y muchos más), y a la gente que hay detrás: un batiburrillo de profesionales y estudiantes del mundo de la salud con muchas cosas que aportar y que contar y de los que estoy convencido de que son o serán grandes profesionales.

En todo este año, los que siguen este blog (¡muchas gracias a todos!) han visto cómo he perdido los nervios, me he puesto malo, he suspendido, me he frustrado y me he enfadado; pero también han visto la ilusión que me hace seguir en esta carrera, terminarla y ser médico, porque es lo que quiero llegar a ser.

Obviemos lo de "Sé que triunfaré y me aclamarán", por favor...

Tras este momento de amante de los musicales... Lo dicho, muchas gracias a todos por acompañarme durante este año. De no ser porque hay gente que lee esto, a la que le importa aunque sea un poquitito que yo escriba una entrada de cuando en cuando, que tiene algo que decir, o simplemente gusta de leer mis chorradas y disertaciones filosóficas, este blog habría muerto como todos los anteriores. De nuevo, muchísimas gracias.

Ahora, ¡a por otro año!

PD: Y a por Anatomía Patológica y Epidemiología, que las tengo el lunes y el martes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Historial Clínico - Agosto


Llego algo tarde, pero bueno, aquí estoy por fin con el Google Analytics (GA) arreglado, para ver qué tal ha ido este mes. Obviamente, antes había muy pocas visitas, y según GA, el porcentaje de visitas ha aumentado (hasta el día de hoy) en un 21.000,00%. ¡Agüita!

Muchas gracias a todos por las 1.282 visitas que tuvo Ya veremos entre el 1 y el 31 de agosto. La entrada más visitada es la de mi revisión acerca del género Neisseria, ¡me alegro de que guste! Sobre todo, espero que sea útil a quienes la visiten.

Y ahora, pasemos a la parte que todos esperamos, las famosas búsquedas, a cuál más ecléctica, que guían a los buscadores hasta Ya veremos.
  • aborto con hierbas a partir de los 5 meses (Uy... Aborto, hierbas e internet... No parece muy buena combinación).
  • augmentine cocaina (No quiero pensar lo que hace la gente con el Augmentine en sus casas...).
  • como bajar una talla de pantalon en horas (Esto es tener prisa y lo demás son tonterías).
  • como me saco la hipocondria rapidamente (Pues para empezar, dejar de buscar por internet soluciones médicas, que no suele sino agravarlo).
  • como pasarse el pokemon diamante (¿Qué tiene que ver esto con mi blog?).
  • el exorcista gastroenteritis (¿Diagnóstico presuntivo de los vómitos de Regan?).

jueves, 2 de septiembre de 2010

Ejes anatómicos, o la crítica explosiva


En primero de medicina nos ponen en contacto ya con la bonita asignatura que es la Anatomía. Para muchos es puramente descriptiva, pero mi profesor de Anatomía, que apodaré con cariño como Dr. Gimli por su curioso parecido con John Rhys-Davis (el actor que encarnó al enano en El Señor de los Anillos), siempre defendió que la Anatomía debía estudiarse siempre con un enfoque morfofuncional, porque forma y cometido están siempre entrelazados, se explican mutuamente y dan sentido a la entidad del cuerpo (humano, en el caso de los aspirantes a matasanos).

No obstante, hay mucho de descripción en la Anatomía, y para poder sistematizarlo todo, se usa una serie de términos y conceptos que deben quedar bastante claros antes de ponerse a hablar de cómo se organiza tal articulación o en relación a qué se sitúa cuál víscera. Uno de estos conceptos es el de los ejes, líneas ficticias para la orientación tridimensional, que son tres:
  • El eje cráneo-caudal es aquél que va, como su nombre indica, desde el cráneo hasta donde, en animales menos evolucionados, se encuentra la cola. En nuestro caso, nos recorre desde la cabeza hasta los pies.
  • El eje anteroposterior, perpendicular a nuestra espalda y nuestros pecho y abdomen, nos empala como una espada tras una certera estocada.
  • El eje transversal, que va de lado a lado, igual que las barras que atraviesan a las figuras del futbolín.
Combinando en parejas estas rectas imaginarias, podemos confeccionar a su vez tres planos como los que se ven en la imagen:
  • El plano coronal, producto de los ejes cráneo-caudal y transversal, que nos secciona la cabeza como una diadema con complejo de guillotina y continúa en pos de los pies, resultando tal división en una mitad anterior y otra posterior de nuestro cuerpo.
  • El plano sagital, producto de los ejes cráneo-caudal y anteroposterior, que nos divide en dos mitades, derecha e izquierda.
  • El plano transversal, que hace lo que vino a hacer un sable láser de Obi Wan Kenobi con Darth Maul en La Amenaza Fantasma, partirnos en dos partes por la cintura, dejando una mitad superior y otra inferior.
Estos conceptos me quedaron bastante claros gracias al Dr. Gimli, que lleva un par de años dedicándose abiertamente a luchar contra el síndrome metabólico (resistencia a la insulina, hipertensión, hipertrigliceridemia...) que amenaza a tantos hombres por encima de los "taitantos".

Hoy me he encontrado, tras meses sin tener contacto con él, al Dr. Gimli en la cafetería de la antigua facultad. Y la conversación ha sido como sigue:

- Vaya, Fernando.
- Buenos días, Dr. Gimli.
- Buenos días. Debes dejar de crecer en los diámetros que no sean cráneo-caudales.
- Eh... sí, supongo.

Una forma... anatómicamente sutil de llamarme gordo sin previo aviso. Tiene razón, pero podía avisar antes, que estas cosas, sin anestesia, le duelen a uno en lo más profundo del endocardio.

martes, 24 de agosto de 2010

Los coches oscuros

La morada oscura de los estudiantes tiene sus alrededores. A veces, nos aventuramos a salir, en busca de algo de sustento que no sean los regalos de la máquina. Ajenos a la fuerza de la luz del sol, que se vuelve inconmesurable tras tanto tiempo de encierro, y que daña nuestras retinas polvorientas; algunos valientes osamos a nuestras células, que se estancan y nos asemejan a un vegetal, a hacer realmente la fotosíntesis.

Perezosas, deciden ser células animales de nuevo, por lo que no dejamos de ser criaturas grises, faltas de energía, el sol acaba por sólo dañarnos. Por lo menos ilumina nuestro camino hasta la comida. Y es en ese camino que vemos un séquito extraño que acompaña a los habitantes del hospital, que los espera abajo con lo que parece una verdaderamente malsana avidez. Hijos bastardos del capitalismo y la muerte, los coches oscuros esperan alguien que los llene.

Es difícil percibir la tristeza que eso connota, acostumbrados como estamos al embotamiento de nuestras mentes y nuestras almas. Pero ahí están, de colores oscuros, predominantemente el negro. Sus dueños sólo esperan, pacientes, a que el tiempo haga lo que debe con quien ya no puede más.

Nosotros, pervertidos por esos dioses malignos de papel y tinta donde casi todo es morbo, y estadísticas escatológicas, nos descubrimos, con desazón, haciendo chanzas rebosantes de un humor negro como los coches oscuros.

Tal es la parte oscura de los que se dedican, y los que nos dedicaremos, a asuntos de la vida y la muerte. Es esa parte oscura, que nos da miedo, como a todos, la que nos obliga a escudarnos de su realidad. Algunos simplemente la ignoran, otros se ensañan negando que a veces, por duro que sea, vence; otros nos dejamos intoxicar un poco, y nuestra defensa es el pasar desapercibidos ante ella. En rincones, nos obligamos a reír con un poco de crueldad, sin mirar a nadie porque no le deseamos mal a nadie. Pero el humor negro va floreciendo poco a poco. Es nuestro lado oscuro. Oscuro como los coches que esperan abajo.

viernes, 20 de agosto de 2010

La máquina

Vivimos en un lugar que no todos conocen, mas quien sabe dónde está le tiene miedo, y aún así vuelve, una y otra vez, atraído enfermizamente, como el fumador a su droga. Gris, negro, y ese tono rojizo de la herrumbre son los colores que nos envuelven, que acaban por teñirnos. Gris nuestra piel, que palidece sin sol por encima, con anemia por debajo. Negro en las ojeras que hunden nuestras pupilas cansadas. Y la herrumbre es el color que rodea a esas mismas pupilas, el rojo de la sangre oscurecido por lo lúgubre de la atmófera que respiramos. Alguna vez, una luz parpadeante en una habitación olvidada nos saca de la monotonía de nuestra vida, durante menos que un segundo, un destello de energía, un fugaz, desesperantemente corto hálito de vitalidad en un mundo tan oscuro.

A nuestros oídos llegan sonidos lejanos: sonidos de coches, sus pitas, separados de nosotros por paredes, cristal y distancia; sonidos monótonos de nuestros quehaceres invariables; algunas voces susurradas que atraen miradas reprobadoras. A veces escapa alguna risa que acaba por extinguirse.

También hay olores en nuestro hogar, como el del polvo o el de la humedad, el de los insectos muertos y en descomposición. Todas las noches, sin que nadie sepa por qué, un olor como el de las gambas inunda nuestro patio, y es conocido por todos.

Pero hay una vista que nos apacigua, un sonido que nos arrulla, y un olor que, aunque sintético, nos recuerda la vida que hemos dejado atrás.


Una máquina, con botones. Que nos da sustento para sobrevivir en nuestro encierro. Nos da café, nos da chocolate. Y sólo quiere metal. Alrededor de la máquina, hablamos, porque hay luz, porque ella nos protege. Como un altar, como la imagen del único dios benévolo que conocemos —y es que los otros dioses, los dioses de papel y tinta, no nos cuidan: nos tiranizan—. Al lado de la máquina, los estudiantes volvemos a ser personas.

Gracias, máquina de café, por estar ahí y amenizar un poco las tardes de estudio en ese lúgubre sitio.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Pan duro y pollo refrito

Coja usted un filete de pollo y hágalo a la plancha. Lentamente, no se impaciente. Lo suficiente para que no se queme y se haga, se haga mucho. Cuando quede reseco como una suela de zapato, introdúzcalo en pan de hace tres días. Si lo necesita y dispone de los recursos necesarios, use una sierra de diamante para separar ambas tapas limpiamente. Aleje de usted cualquier tipo de bebida que pudiera destrozar el trance e ingiera el bocadillo, dependiendo únicamente del poder lubricante de sus epitelios y las amables glándulas salivales. Ahora, valore su situación.

Está usted atragantado ("añurgado" en las Canarias), ¿verdad?. Así está siendo para mí el temario de Anatomía Patológica. Pan duro, porque dejé pasarla durante el curso y probablemente no debería haberlo hecho, y pollo refrito porque lo que estoy estudiando ahora ya me lo miré para el primer parcial. Se me apetece ir más adelante y empezar con los tumores, que parece un temario como que más variado y demás, pero no: estoy en lo básico. Necrosis, trombosis, infarto, inflamación, cicatrización... Que sí, que no es que no sea en absoluto interesante, pero lo dicho: pan duro y pollo refrito.

Y el problema es que no me concentro, y que mi avanzar es tan lento como el de ese reseco bolo alimenticio que amenaza con raspar el esófago hasta dejarlo calvo de epitelio, con una odinofagia (=dolor al tragar) per secula seculorum (Amén).

Lo cierto es que me veo con prisa, porque quiero tener septiembre ya detrás de mí. Quiero empezar cuarto, ir a prácticas, ver más cosas, hacer algo nuevo. El frikismo se comporta en mí como una especie de enfermedad autoinmune. Por querer aprender cosas nuevas, no me deja aprender lo que debo.

Por cierto, aprovecho para felicitar a Anna por el añito que lleva en Historia Clínica, un blog que no puede faltar en la lista de ningún asiduo a la blogosfera sanitaria. Lleno de información, con juegos, y con historias de la vida misma de una recién ex-estudiante a la que, sinceramente, admiro. Felicidades, Dra. Pardo ^^

martes, 3 de agosto de 2010

Historial Clínico - Julio

No por exceso de confianza, pero a mí no me termina de cuadrar lo que me dice el Google Analytics, dado el número de comentarios que he tenido en julio, pero según esto, Ya veremos ha recibido durante este mes la friolera de 7 visitas (de las cuales la mayoría provienen de Brasil, ¡ahí es nada!). En cualquier caso, sé que hay más gente que ha entrado, porque comentan y porque, aunque no comenten por aquí, tengo amigos que me hablan de lo que he puesto XD ¡Máquinas del diablo!

Y lamentablemente, no tengo búsquedas graciosas que poner o.o

Chan chan chan, ¿qué ha pasado con Google Analytics?

lunes, 2 de agosto de 2010

Carta a un amigo

Querido amigo,

si hay algo que lamento ahora mismo es no haberme podido despedir de ti. La última vez que te vi, ¿cómo iba nadie a pensar que había que preocuparse por nada? Pero la última vez que te vi, me abrazaste, me sorprendiste porque, como siempre, eras más listo y más cariñoso de lo que cualquiera podría imaginar.

Sé que no soy parte de tu familia, pero sí que sé que tú me hacías sentir como si lo fuera cuando entraba por esa puerta. Nadie que conozco, ningún amigo, ningún familiar, me saluda con la emoción con lo que lo hacías tú; nunca dejaste de arrancarme una feliz carcajada hasta cuando amenazabas con tirarme al suelo.

Y es que yo te vi desde que llegaste, y pienso que ojalá hubiera compartido aún más momentos contigo. Te vi, en aquel bolso que parecía enorme contigo dentro, tan pequeño y asustado por la calle. Te vi crecer, ¿cuántas veces bajé hasta tu casa y paseamos los tres juntos? Contigo tres no eran multitud. Contigo, créeme, me sentía en familia. Y ya sabes que tú y yo éramos como cómplices, que cuando nos dejábamos echar la bronca, nos mirábamos como si estuviéramos en el mismo barco.

Me acuerdo de muchas cosas contigo, de tus inacabables ganas de comer: papas, bombones, ¡y el pan chino que te comiste cuando no mirábamos! Me acuerdo de que siempre te animabas a jugar, y que nunca dejabas de traerme cualquier juguete, aunque yo ya tuviera el brazo cansado. Me acuerdo de que me despertaste a mí primero, y de que te vengaste de que te mandara fuera estirándote sobre mis piernas. Me acuerdo de tantas cosas que, aunque lloro, me estoy riendo como un tonto, yo solo.

Lamento que esta carta sea tan pobre, amigo, pero es que cada vez que intento escribir me echo a llorar, porque te echo de menos aún sin haber ido a visitar tu casa. Pero espero que sepas que además de tu familia, tenías a un amigo que te quería y aún te quiere. Espero que encuentres la paz que te quitó la enfermedad. No serás más que buenos recuerdos. Serás siempre Duque, nuestro Duquillo.

Aún triste, con cariño, te devuelvo ese abrazo que me diste la última vez,
Fer.

sábado, 17 de julio de 2010

Me siento muy friki

La biblioteca de la universidad tiene una cosa buena: el préstamo de verano. Si pides un libro en el periodo de vacaciones, el préstamo no dura la semana que viene durando habitualmente, sino hasta septiembre. En concreto, este año dura hasta el día 17 de septiembre.

Consciente de que la biblioteca empezará a acortar su horario hasta cerrar en la primera quincena de agosto, el otro día que pasé por allí con motivo del examen de Microbiología que hicieron unos amigos míos, saqué libros que me harán falta cuando me ponga en serio a estudiar para septiembre, que vendrá a ser a partir de esta semana que empieza dentro de nada. En concreto uno de Anatomía Patológica y uno de Epidemiología, que supuse que no me vendría del todo mal a pesar de tener apuntes de mis compañeros y esas cosas. El caso es que empecé a leer este último, y el libro me ha parecido tan bien estructurado, tan inteligible, tan enfocado a lo clínico y, por último pero no por ello con menor importancia, con un diseño tan agradable a la vista, que lo estoy leyendo por gusto.

Y por eso me siento friki como pocos. ¡Leo epidemiología clínica por gusto! La asignatura que se hace tan pesada en las clases, ahora me parece muy muy interesante. En fin... se nota que lo de uno no tiene remedio. Me encanta aprender...

En fin, dadas las señales de vida, que hace una semana entera que he estado haciendo de todo menos postear por aquí, me vuelvo a mi apasionada lectura de epidemiología. Y en septiembre, ya veremos...

PD: Diario de ejercicio - No todos los días he ido a caminar/correr de manera específica, pero más de uno en que no lo he hecho, he caminado prácticamente lo mismo o incluso más de lo que habría caminado de haber apartado un rato para bajar al paseo marítimo o al de la playa.

miércoles, 7 de julio de 2010

Historial Clínico - Junio


Viene algo retrasado, pero no por ello iba a faltar el Historial Clínico de este mes.

De nuevo, gracias a los 363 usuarios que han realizado 567 visitas durante este mes, algo menos que en mayo, pero aún así sorprendentemente muchos.

Y otra vez, la entrada más visitada es la de Criptología Médica dedicada a las alergias medicamentosas. ¡Sigue siendo la primera página que aparece en Google cuando buscas "NAMC"!

Y ahora, lo que todos esperaban, las búsquedas. Este mes han llegado a Ya veremos mediante las siguientes búsquedas:
  • el ganador con tambores y aplausos? (¡Bien! ¡Felicidades!)
  • complejo de castracion+viñetas de mafalda (Curiosa mezcla...)
  • diapositivas de gentegorda (Ay, Dios...)
  • fotos de dominator 2010 (¿Por qué a veces pienso que mi blog aparece en Google como algo que no es?)
  • frases cuando uno esta fastidiado (¡A éste lo contratarán de guionista!)
  • que dejen de criticarme con hechizos faciles de hacer (¡Hala! ¡Ya veremos es una especie de libro de las sombras!)
Y no puedo resistirme a destacar una búsqueda que ya vimos el mes pasado. ¿Qué tiene este blog?
  • meses en catalan abreviados (Amic, continuo sense saber què ha de veure amb el meu blog... Encara no ho has trobat?)

lunes, 5 de julio de 2010

Diagnóstico - SIADH ectópico

Anteayer propuse el caso clínico de una señora con cefaleas, mareos y vómitos. Tanto Miriam, como EC-JPR y Anna, han tenido razón (de hecho, EC-JPR ha ido aún más allá y ha detallado toda la actitud terapéutica).

Efectivamente, la clave está en el sodio. Los niveles normales de natremia están en el intervalo entre 135 y 145 mEq/l, por lo que la paciente, con 116 mEq/L de sodio, tiene una hiponatremia franca, que justifica la clínica neurológica por la que acude: la disminución de la osmolalidad (para los profanos, equivale casi totalmente a la concentración de la sangre), que ha descendido hasta los 274 mOsm/kg; provoca un movimiento de agua desde el espacio intravascular (la sangre) hasta el espacio intracelular. Cuando esto ocurre en las neuronas, éstas se hinchan, es decir, aparece un edema celular, que interfiere con las funciones de estas células.

En la orina llama sobre todo la osmolalidad, que es mayor con respecto a la plasmática, con lo que tenemos una orina hipertónica.

Los niveles normales de hormona tiroidea y TSH obligan a descartar una posible intervención de hipotiroidismo (que puede ser causa de hiponatremia). Con los datos que tenemos, se apunta, efectivamente, hacia el Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH (SIADH). Este síndrome consiste en la secreción excesiva de ADH (hormona antidiurética), que se encarga de extraer agua (que no sales) de la orina en las últimas porciones de la nefrona.

Ahora se indica el diagnóstico etiológico de este SIADH, para lo que se realizan las pruebas complementarias de imagen. ¿Por qué se realizan ésas concretamente? Pues tiene que ver con una de las causas relativamente frecuente de este síndrome endocrino y los antecedentes de la paciente. El SIADH se describió por primera vez en pacientes con cáncer de pulmón, y nuestra señora ha sido fumadora, por lo que no parece descabellado. Es todavía más frecuente el carcinoma microcítico broncogénico en el contexto de un SIADH, por lo que es eso lo que se está buscando.

La radiografía no arroja nada concluyente acerca de una masa tumoral en el pulmón, pero la sospecha es suficiente como para realizar una TAC, que suele ser mejor en el diagnóstico de este tipo de patologías. Se añade una TAC de cráneo por dos razones fundamentales: el carcinoma pulmonar tiene una desagradable apetencia por el cerebro, y porque el cáncer de pulmón no es el único tipo de tumor que puede producir un SIADH, sino que podría existir alguno que afectara directamente a la neurohipófisis, que produce la ADH de manera fisiológica.

No obstante, la TAC torácica arroja mucha luz sobre el caso. Y, efectivamente, se realiza una fibrobroncoscopia y una biopsia. Se aprecia la presencia de una masa y el tejido recogido confirma la sospecha de carcinoma microcítico (de células pequeñas) de pulmón, productor de ADH.

Los diagnósticos son, por tanto:
  1. Carcinoma microcítico de pulmón
  2. SIADH ectópico paraneoplásico
Carecemos de datos más exhaustivos del estudio anatomopatológico, y no se puede asegurar nada con certeza sobre el estadío del cáncer, pero de ser cierta la sospecha de EC-JPR (estadío III), si bien no se usaría la cirugía (sólo sería si estuviera muy localizado) sí se debería utilizar la quimioterapia y la radioterapia holocraneal para acabar con posibles metástasis cerebrales (que no se han detecado radiológicamente, como vimos).

Para corregir la hiponatremia, efectivamente, debe hacerse de forma lenta. Esto es tremendamente importante, dado que las células tienden a irse acostumbrando, cambiando su metabolismo para adaptarse a las condiciones adversas. Si se repone de forma rápida, puede provocarse la desmielinización del tejido (pérdida de la envuelta lipídica de los axones de las neuronas que les permite transmitir correctamente el impulso nervioso). Es particularmente destacada en este contexto la mielinolisis central pontina, que puede conllevar parálisis de nervios craneales (afectación del movimiento de los ojos, de la cara, de la deglución, de la masticación, etc...), así como parálisis de las extremidades (hasta la cuadriplejía espástica, por afectación de primera neurona). No existe cura para este cuadro neuropático. Sólo puede intentar limitarse su daño y aliviar los síntomas.

Fuentes:
Wikipedia - http://es.wikipedia.org
MedlinePlus - http://medlineplus.gov/spanish/
Kasper, D. et al; HARRISON, Manual de Medicina, 16ª edición - McGraw Hill
José Luis Pérez Arellano; SISINIO DE CASTRO, Manual de Patología General, 6ª edición - Elsevier Masson
Alicia Conde; CLASE METABOLISMO HIDROSALINO final 2010.ppt
Mapfre, Canal Salud - http://www.mapfre.com/salud/es/general/salud.shtml

sábado, 3 de julio de 2010

Mujer de 67 años con cefalea

Una mujer de 67 años, con antecedentes patológicos de hipertensión arterial, dislipemia y úlcera duodenal, fumadora desde los 21 años; acude a urgencias por cefaleas de 15 días de evolución, ocasionalmente nocturnas, que alivian con analgésicos. En los últimos días han aparecido náuseas y vómitos alimentarios, que motivan la visita al servicio de urgencias.

En la exploración física se objetivan una tensión arterial de 140/80, frecuencia cardiaca de 60 lpm, frecuencia respiratoria de 15 rpm. Está afebril y no presenta otras características de interés.

Se realiza un hemograma que resulta normal, así como una bioquímica sanguínea que arroja niveles fisiológicos de glucosa, urea, creatinina y triglicéridos. Presenta natremia de 116 mEq/L y potasemia de 3,5 mEq/L. La TSH y la T4 libre están dentro de los valores normales. La osmolalidad es de 250 mOsm/kg.

Se realiza también un urianálisis: Na = 65 mEq/L; Osmolalidad = 427 mOsm/kg.

Se solicitan además una radiografía de tórax —que resulta carente de hallazgos patológicos (dice la presentación de mi profesora, aunque ese nivel hidroaéreo como que no cuadra (¡gracias por apuntarlo, Álex, que yo sólo hice el copy-paste! Mea culpa...)—, una TAC de cráneo —también sin hallazgos— y una TAC torácica en la que se objetiva una masa en el pulmón izquierdo.

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¡Hey! Éste es el caso que encontré en mis apuntes. No sé si para todo el mundo, pero para quien lo tiene fresco, es bastante sencillito. Para ver las imágenes, pinchen en los enlaces (¡Háganlo, que me pegué mi ratito ocultando todos los datos personales de la paciente real y hasta los médicos! Que no se diga que yo voy por ahí violando privacidades.) Y ahora, un par de preguntas para los valientes a los que les gusten los casos.
  1. Sospecha diagnóstica (dos, probablemente).
  2. Actitud para confirmarlo.
¡Mañana, entrada de cumpleaños y el ganador del Pasapalabra!

El caso forma parte de las diapositivas de clase de la Dra. A. Conde, profesora de Patología General en la ULPGC.

lunes, 28 de junio de 2010

Cuarenta y un años

Hace cuarenta y un años que la comunidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB) se rebeló contra un sistema que los perseguía en Greenwich Village, Ciudad de Nueva York. Por eso, se conmemora todos los 28 de junio el famoso Gay pride. En España se ha traducido como orgullo, aunque la palabra inglesa tiene más similitudes con la palabra dignidad que con orgullo. Y es que eso es en lo que yo creo, en la dignidad de las personas homosexuales, transexuales y bisexuales a ser parte del mundo sin que su vida sexual sea algo de lo que avergonzarse, algo por lo que vayan a la cárcel o incluso mueran.

Sobre todo creo en que ser homosexual es un asunto de cada persona, y que no debe afectar al resto de su vida social. Yo no soy menos estudiante porque me gusten los hombres, igual que no seré menos médico. A nadie se le debería impedir hacer nada por su orientación sexual, porque es algo que no es una enfermedad, es algo que no hace daño a nadie, y sobre todo, es algo que no debe tener trascendencia más allá de la cama y la casa de cada uno.

Cada vez hay más transparencia, cada vez más aceptación, pero quedan siempre muchas personas que están intentando dañar los derechos humanos, dañar a otras personas buscando excusas para justificar lo que no son más que ganas de violencia y conflicto, de vomitar sus propios problemas internos sobre otras personas. Por eso muchos sectores ultraconservadores de esta sociedad deberían hacerse un examen de conciencia y pensar qué es realmente lo que pasa por sus mentes, por qué tienen tanto miedo a la libertad propia y de los demás, qué les amenaza en la oscuridad de sus pesadillas. Por eso Gamá, colectivo LGTB de Canarias, concedió su premio Tenique a Intereconomía, y yo quiero apoyar esa concesión del premio, porque no están respetando los valores en los que se fundamenta un estado de derecho, porque están aprovechándose, con algo que no se puede llamar sino maldad, de la libertad de expresión que quieren quitar a sus conciudadanos.

Sea como sea, y sean de la opinión que sean, les felicito uno de los tantos días del año en los que se reivindica la igualdad de todas las personas. Hoy tocan lesbianas, gays, transexuales y bisexuales; pero el mensaje, al menos para mí, es el mismo que me gustaría que estuviera presente todos los días. Somos personas, miembros de la Humanidad, y debemos aprender a convivir, que el odio sólo hace perder el tiempo y años de vida.

Foto: Desfile del Orgullo LGTB de Las Palmas de GC 2010, yo soy el que mira hacia atrás, a la derecha de la imagen, con una chaqueta roja.

martes, 22 de junio de 2010

Pasapalabra - Psicopatología

¡Hey! El anterior Pasapalabra tuvo éxito y pedían más, así que, aprovechando que mi último examen ha sido de Psicología Médica y Psicopatología, voy a hacer uno con el convulso mundo de la mente, sobre todo la enferma. Si no recuerdan las reglas, miren aquí cómo iba el asunto.


A - Incapacidad de un individuo para identificar las propias emociones y, en consecuencia, verbalizarlas.
B - Trastorno de la conducta alimentaria en el que la obsesión por la propia imagen y el peso corporal provoca episodios de ingesta excesiva de comida (atracones), tras los cuales el afectado se purga (vómitos, laxantes, ejercicio extremo) como resultado de la sensación de culpa y pérdida de control.
C - Purgación o evacuación. Efecto liberador producido por la descarga de los afectos reprimidos ligados a conflicos inconscientes o acontecimientos traumáticos.
D - Alteración cuantitativa o cualitativa del sueño.
E - Dícese de los elementos de la conducta, pensamientos, impulsos, mecanismos y actitudes que no son la norma del yo (por lo que son percibidos como ajenos y morbosos) y que son incongruentes con la personalidad global.
F - Miedo irracional hacia objetos, situaciones y actividades que provocan que el sujeto experimente una elevada reacción de ansiedad y tienda a evitar el objeto de su temor.
G - Evaluación aumentada del valor, poder, conocimientos o importancia de la identidad personal.
H - Miedo irracional a la muerte o a la enfermedad que provoca que el afecto se convenza firmemente de que padece una enfermedad, por lo general grave, y que no desaparece a pesar de recibir resultados favorables de sus múltiples visitas al médico.
I - Inclinación irresistible al cumplimiento de ciertos actos anormales sin intervención de ideas delirantes.
J - Apellido del psicoanalista, alumno y colaborador de Freud, que desarrolló el concepto de "inconsciente colectivo".
L - Claridad con la que acontecen las funciones psíquicas ligadas a la conciencia.
M - Privación del habla por motivos psíquicos que puede ser total o parcial, global o selectivo, permanente o transitorio.
N - Dícese del individuo afectado por cualquier trastorno psiquiátrico sin base orgánica demostrable en el que hay un adecuado nivel de conciencia de enfermedad y está conservado el juicio de realidad.
O - Perteneciente o relativo a las ensoñaciones.
P - Recuerdo de personas, cosas o hechos que nunca han existido antes, falso reconocimiento (déjà vu, déjà vecu).
Contiene la Q - Pensamiento acelerado, típico de la manía, algunas intoxicaciones (anfetaminas, cocaína), el insomnio prolongado, la tirotoxicosis y algunos tipos de esquizofrenia.
R - Característica de la afectividad de psicópatas y algunos psicóticos que comporta una falta de modulación en la intensidad de la respuesta afectiva.
S - Parasomnia en la que los individuos afectados desarrollan actividades motoras automáticas (levantarse de la cama, caminar, orinar...) durante la fase de sueño de ondas lentas.
T - Apellido del neurólogo francés que da nombre al síndrome neuropsiquiátrico que se caracteriza por la aparición de múltiples tics con emisión de sonidos inarticulados (gruñidos, chasquidos) e incluso palabras groseras (coprolalia).
V - Estado alerta de la mente, contrario al sueño.
Contiene la X - Dificultad o imposibilidad para fijar la atención.
Y - Instancia de la mente, en la teoría psicoanalítica, que es consciente y funciona comprobando la realidad, así como regulando y controlando los impulsos provinientes del Ello.
Z - Alucinación, propia del delirium tremens, consistente en la percepción de numerosos animales pequeños y desagradables (insectos, arañas, ratas...).

¡Éste es algo más facilito que el anterior! Para enviar sus respuestas, bien los comentarios o quizás incluso mejor que me manden un email a la dirección del blog, que está por ahí abajo, pero yo recuerdo por aquí:

roquerojas . fernando @ gmail . com

¡Mucha suerte a todos y gracias de antemano por participar!

lunes, 7 de junio de 2010

Esto del copago...


Mentiría si dijera que soy un as de la economía, más aún si lo dijera sobre la economía de la salud. Me miré los temas de Planificación y Organización Sanitaria bastante por encima, lo suficiente para el examen (y ya veremos si fue suficiente o no), y no me atrevería a aventurarme en el profundo y confuso mundo del análisis coste-beneficio y el impacto exacto de las políticas sanitarias sobre la eficacia del sistema y su legitimación.

Pero últimamente se viene rumoreando, con ese sonido de serpentinos susurros, que viene el copago, una de las herramientas del, por supuesto, "malvado Zapatero" para sobrevenir la crisis que es "única y exclusivamente culpa suya". Estupideces políticas aparte, ¿qué es el copago? Pues básicamente lo que existe en media Europa para sostener tanto sistemas nacionales de salud (como el nuestro, el italiano, el sueco...) como sistemas de seguridad social (paradójicamente, el nuestro, a pesar de resarcirse en eso de "Seguridad Social", no es un sistema de seguridad social como sí lo son el alemán o el holandés). El estado garantiza la provisión de salud a todos los asegurados, que deben pagar un porcentaje de esa atención una vez la han solicitado.

¿Cuál es el objeto de esto? Pues no gastar tanto, incluso cobrar más, y disuadir al ciudadano a abusar del sistema sanitario. Tiene, obviamente, sus pros y sus contras. Parece evidente que la introducción de medidas de copago hará que más de uno y más de una se olvide de ir a la sala de espera del médico de familia a conversar con el resto de la quinta, y desaturará consultas y salas de urgencias con consultas banales, pero aquí viene mi pregunta: ¿Se está seguro de esto?

Me explico: los padres de una niña de 2 meses que no deja de llorar acuden a urgencias en busca de un pediatra. Yo dudo mucho que vayan por vicio. Quizás sí que vayan con más ligereza que si existiera el copago, pero desde luego dudo que no estén preocupados por su niña, que quizás no tiene absolutamente nada. ¿Por qué están preocupados? Porque no saben. Yo creo que la puerta que primero hay que abrir antes de siquiera plantearse el copago, es esa puerta que en España tenemos más que cerrada, llena de telarañas y con la cerradura oxidada: la educación sanitaria.

Pero es que Spain is different. España primero cobra y pregunta después qué es lo que quieres, España se salta la educación porque, ¿para qué sirve eso cuando puedes ahorrar tiempo? De hecho, aquí un izquierdista convencido no entenderá nunca las políticas educativas del PSOE, que si LOGSE, que si LOE, que sólo aseguran que el cateto de la clase, con ochenta suspensos, sea capaz de graduarse. Y que no me diga la gente que sí, que tengo razón, porque es el grueso de los habitantes de España los que no quieren ser educados, los que únicamente se sientan en su casa a esperar que el estado les haga todo y, si tarda, se quejan.

¿Qué pasará con el copago? Pues pienso que una revolución como pocas otras. Porque la gente no está educada para eso, porque la gente está malacostumbrada. Malacostumbrada por Franco y malacostumbrada por la democracia. Me explico: todas las dictaduras malacostumbran de una manera perversa al pueblo, porque lo adoctrinan, porque los hacen caminar en una calle vallada que no te deja ni mirar hacia otro lado, y la gente se vuelve gandula, y camina. ¿Por qué se oye lo de "Con Franco vivíamos mejor" de más de uno que no es ultraderechista? Porque no había nada que cuestionar: las cosas eran como eran, y los dolores de cabeza se solucionaban tan fácilmente como callar y hacer caso. ¿Qué pasó tras 1978? España se quiso erigir como un país social, europeo, moderno, se empeñó con fanatismo en borrar cualquier estigma que 40 años de dictadura; y ahí están las políticas, flojas y cogidas con pinzas, de educación e I+D. Todavía la sanidad ha funcionado relativamente bien, pero a veces cojea, al menos aquí en Canarias, donde todo el mundo está en la consulta, pero nadie está satisfecho —¿ironías?

Pero vuelvo a irme a la educación, para mí el centro de todos los problemas. España es un país de fanáticos. Tenemos una derecha que se preocupa más por el "concepto de familia" y por desacreditar a la izquierda que de dar soluciones, y una pseudo-izquierda gobernante que sonríe ante todo, como si nada fuera mal, hasta que el huracán les rompe los dientes y fastidia su sonrisa, que es lo que acaba de pasar. Y tenemos un pueblo que no sabe sino quejarse, pero no se atreve a hacer nada. No hay movimientos ciudadanos para dar soluciones, no hay iniciativas. Porque somos un país europeo con una tasa de analfabetismo que da miedo para la imagen que se supone que deberíamos tener. Porque, como dije, estamos malacostumbrados. Todos hablan, pero nadie sabe qué hacer.

Afecta a todo, incluida la sanidad. ¿Por qué se saturan las consultas? Porque la gente no sabe absolutamente nada, y nadie se preocupa de explicarles. La gente se automedica, y el médico le dice que no debería, pero no le explica por qué, y la gente pierde confianza y vuelve a automedicarse. Más resistencias a los antibióticos: más gasto farmacéutico. La gente sabe que la obesidad es mala, pero no sabe por qué: la gente come, "que cuando me dé diabetes ya dejaré de comer". Más complicaciones: más gasto sanitario. Si así estamos, ¿está España preparada, como la estoica Suecia, para el copago? No lo está. Porque España seguirá careciendo de educación para la salud y seguirá habiendo los mismos problemas, que no se curarán a tiempo por evitar pagar la consulta, la atención urgente o la prueba diagnóstica, se agravarán y el sistema sanitario no podrá decir que no. Y gastará más. Y la gente no estará contenta. La legitimación del médico bajará, aumentará la insatisfacción tanto por parte del paciente como por parte del médico. Más síndromes del trabajador quemado, más médicos que no trabajan porque aún así seguirán cobrando lo mismo. En definitiva: menos salud y más gasto.

¿Estamos seguros de que sabemos hacer política? Ya veremos...

domingo, 6 de junio de 2010

Respuesta al caso


Bueno, me he sorprendido con tanta extrañeza por ahí, la verdad. Quizás a mí me lo explicaron mal, pero por lo que yo me estudié para el examen (y ando ahora mirando por otro lado para corregir si fue mi error) las atelectasias son una complicación postquirúrgica (en general, aunque obviamente aumenta la proporción en cirugías abdominales altas, resecciones pulmonares y cirugías cardiacas) relativamente frecuente. Se relaciona con varias cosas que podrían estar presentes en este caso: una probable distensión abdominal (refería dolor), quizás con las dosis de opiáceos administradas a la paciente (menor capacidad para expectorar), y también con las altas cantidades de oxígeno que se le dan, que justificarían una atelectasia absortiva (cuando la proporción nitrógeno/oxígeno del aire pulmonar se invierte, es más volumen el que puede absorberse, y si esto ocurre, se crea un vacío que colapsa las luces de bronquiolos y alveolos). La asunción podría estar también apoyada por la falta de movimiento y de eliminación de las secreciones (el dolor le impedía toser, aparte de ser fumadora importante, por joven que sea).

Tenga la etiología que tenga (probablemente mixta), el cuadro clínico, junto a la exploración física y el hallazgo radiológico, apuntan a una atelectasia sin mucho lugar a dudas.

El cuadro clínico: disnea, taquicardia, taquipnea y cianosis distal, en un postoperatorio bien podrían ser un tromboembolismo pulmonar (que implicaría un fallo en la profilaxis anticoagulativa que se da normalmente a un paciente quirúrgico dada la hipercoagulabilidad que desencadena la agresión de la cirugía) o una atelectasia, por las razones que ya mencioné más arriba.

La exploración física: la hipoventilación en hemitórax derecho evidencia el colapso funcional del pulmón derecho, mientras que la matidez a la percusión es muestra del colapso morfológico del mismo (el aire que debería estar no está, y la bolsa se ha convertido en un macizo arrugado y vacío).

Rx: Como dije, ésa no es la placa que a mí me pusieron, pero la tráquea estaba igualmente desviada hacia un hemitórax derecho completamente opaco, al igual que el resto de estructuras mediastínicas (la distancia entre el corazón y la pared torácica izquierda se aprecia aumentada). Otras razones para una opacidad en el pulmón podría ser una condensación pulmonar, pero ni es consistente con el resto de hallazgos, ni tendría por qué generar una desviación del mediastino; así como la presencia de una masa ocupante de espacio, pero ésta tampoco tendría por qué tener una aparición tan súbita y mucho menos desviar hacia el lado afecto las estructuras mediastínicas, sino más bien lo contrario. En cuanto al objeto extraño que podría estar causando la atelectasia, dependería de lo que fuera, pero imagino que debería poder apreciarse en la radiografía (a no ser que tuviera una baja radiodensidad y se confundiera con la opacidad de la atelectasia).

En cuanto al tratamiento. Pues ahí sí que yo no estaba tan seguro cuando lo escribí en el examen, pero me he informado, que uno no es periodista del corazón, y el tratamiento fundamental es la fisioterapia (para excretar el moco que pueda estar taponando las vías), que puede ayudarse de una aspiración broncoalveolar con broncoscopio si fuera necesario. No sale en muchos lados, pero sí que lo he visto y creo que tendría lógica si fuera una atelectasia absortiva: la ventilación con presión positiva obligaría al pulmón a reabrirse y revertiría el colapso además de prevenir la instauración de otra atelectasia hasta que el resto de factores de riesgo (efectos de la anestesia y de la cirugía per se) y/o causas directas (acumulación de secreciones) se disipen.

En definitiva, ésa fue la idea con la que yo respondí y que vi bastante clara. De pronto me he metido un gambazo como un día de fiesta. Siendo éste el blog de un estudiante, estoy más que abierto a comentarios y correcciones.